Hasta hace poco doña Petronila Dometz dormía muy tranquila, podía ver televisión sin ningún problema y dejaba la comida al descubierto sin que tuviera que preocuparse por mantenerla todo el tiempo tapada.
Todo cambió desde el día que los concejales regionales autorizaron la instalación de la planta Puerto Cabezas Power (PCP), empresa encargada de generar la energía en Bilwi.
Doña Petronila dice vivir una pesadilla y pide a las autoridades que busquen cómo resolver el problema de contaminación de esta empresa, porque quiere dormir en paz.
PROBLEMAS DE SALUD
Seis años después de la instalación de las plantas, comenzó a tener diferentes padecimientos producto de los gases que emanan las máquinas, por las noches la picazón no la deja descansar, sus nietos lloran porque no aguantan el ardor en los ojos.
Este cuadro clínico lo padecen más de 800 personas, vecinos de esta empresa generadora de energía eléctrica.
Desde el lunes, los habitantes de cuatro barrios afectados comenzaron a protestar frente a las oficinas del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena).
NO HACEN CASO
La delegada del Marena, Rosalía Gutiérrez, indicó que los dueños de esta empresa no hacen caso. “Ya nos hemos cansado de pedirles documentos, ya los hemos multado más de tres veces, ellos continúan contaminando, esto lo vamos a dejar en manos del Consejo Regional porque a nosotros nos vienen a reclamar los vecinos y ya no les podemos decir nada más porque ya agotamos todo lo que debíamos hacer, el próximo paso es cerrar la empresa definitivamente”, dijo.
SE REÚNEN
Las protestas de los vecinos han aumentado desde que se dieron cuenta de que la empresa PCP pretende instalar una planta nueva generadora.
En una reunión con los pobladores afectados, convocada por el Gobierno Regional, se decidió conformar una comisión que realizará una inspección en la planta PCP, para corroborar si la empresa ha cumplido con los acuerdos que firmó el año pasado.
Luis Guillén, encargado de seguridad en la PCP explicó que están tratando de cumplir con las obligaciones que el INE les impuso y dijo que el huracán Félix les vino a botar todo el trabajo que realizaron. Asimismo agregó que las plantas nuevas no se instalarán hasta que sean autorizados.