El jefe del Partido Laborista y Ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, pidió a Ehud Olmert, investigado por la justicia, que deje el cargo “en interés del Estado”, algo que el Primer Ministro dijo que no pensaba hacer.
“En interés del Estado (...), creo que el Primer Ministro debe dejar de ocuparse de la gestión cotidiana del Gobierno”, declaró Barak.
Barak hizo esta afirmación un día después del testimonio clave ante la justicia israelí del empresario israelo-estadounidense Morris Talansky, quien dijo haber entregado cerca de 150,000 dólares a Olmert, jefe del partido centrista Kadima, durante un período de 15 años.
Según el Ministro de Defensa, dada “la situación actual y los enormes desafíos que debe enfrentar Israel —el Hamas, el Hezbolá, Siria, Irán, los soldados secuestrados y el proceso de paz—, no creo que el Primer Ministro pueda ocuparse simultáneamente de la gestión del Gobierno y de sus asuntos personales”, afirmó.
Ehud Olmert, que niega haber cometido un delito, dijo que continuaría en el cargo: “Seguiré ejerciendo mis funciones. Algunos creen que cada vez que se abre una investigación habría que presentar la dimisión. Yo no opino así y no renunciaré”.
Por su parte, la Autoridad Palestina expresó su temor de que la crisis tenga “repercusiones negativas” en el proceso de paz israelo-palestino, mientras Estados Unidos, que auspicia las negociaciones, dijo que éstas seguirán pese a la situación política israelí.
La partida de Olmert “debe tener lugar lo antes posible”, insistió Barak, sin plantear un ultimátum ni pronunciarse sobre la forma en que debería tener lugar dicha salida.