El motor de la economía es el sector privado, aseguró el Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, mientras el Embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, agregó que la empresa privada tiene que ser estimulada.
En 1995, el ahora presidente Daniel Ortega señalaba desde la oposición que “el actor principal de la reactivación no debe ser ya el Estado, sino el sector productivo privado: las empresas convencionales, la pequeña y mediana producción”.
Estos fueron los tópicos que abordaron empresarios y especialistas económicos del país en el Foro Nacional sobre Competitividad y la Inversión en Nicaragua.
El sector privado demanda despartidización de los Poderes del Estado, Poder Judicial imparcial y agilización del otorgamiento de licencias de operación para inversiones, indicó José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
La decisión de invertir es siempre compleja, aseguró el embajador Trivelli, tras señalar que los empresarios estudian una serie de factores antes de tomar su decisión final.
“Estos factores incluyen políticas y regulaciones planteadas por los gobiernos e instituciones que marcan la pauta para crear un ambiente propicio para invertir en el país. Todos estos factores ayudan a definir lo que es la competitividad del país”, explicó.
Una de las fortalezas con que puede contar el país es el tratado de libre comercio con Estados Unidos, explicó el vicepresidente Morales Carazo.
“Dentro del esquema comercial, naturalmente que el DR-Cafta constituye una pieza clave en la promoción eficaz de nuestro proceso económico, impulsando una dinámica generadora y multiplicadora de fuentes de trabajo, ingresos y exportaciones”, agregó.
El Vicepresidente destacó como condiciones necesarias contar con un entorno y recursos básicos y humanos y de infraestructura física e institucional, “clima de negocios propicio que promueva y acoja con verdadero interés, apoyo, facilidades, calidez e incentivos al inversionista”.