La selección española de futbol, que tiene esperanzas de conseguir un éxito en la Eurocopa de Suiza y Austria en junio, empezó a entrenarse en un ambiente de calma que intriga a los especialistas.
Último equipo en concentrarse para preparar el torneo continental (7-29 de junio), una semana después que algunos de sus rivales, como Alemania, la Roja dedicó la jornada del lunes a pruebas médicas y actos promocionales, anulando un primer entrenamiento previsto.
El martes, tras un entrenamiento matinal en el gimnasio y un pequeño partido, los 23 jugadores convocados tenían previsto participar en su primer entrenamiento por la tarde en el césped de la Ciudad del Futbol, en las Rozas, al noroeste de Madrid.
Alemania, por su parte, inició desde hace más de una semana su preparación para la Eurocopa en Mallorca (Islas Baleares).
“España se lo toma con calma”, escribía irónicamente el rotativo El País, cuando, tras una semana de vacaciones, los entrenamientos serios debían empezar en la tarde del martes para la Roja, a once días del inicio de la competición continental.
“Somos los últimos en empezar (el entrenamiento), pero espero que también seremos los últimos en terminar” en la final de la Eurocopa, afirmó el joven delantero del Liverpool, Fernando Torres.
Encuadrada en el Grupo D con Grecia, Rusia y Suecia, España, que no conoce la derrota desde hace 14 partidos, espera llegar lejos en esta competición que sólo ganó una vez, en 1964.
“Estoy convencido de que un día ganaremos y podría ser en esta Eurocopa”, había afirmado el lunes Fernando Hierro, director deportivo de la Real Federación Española de Futbol (RFEF), esperando borrar la decepción del Mundial 2006 en Alemania (eliminados en octavos de final por Francia 3-1).
“No tenemos razones para declararnos favoritos, hay otras selecciones con historia que han demostrado ser más efectivas”, afirmó este martes el centrocampista del Liverpool, Xabi Alonso, en referencia a Alemania, Francia o Italia.
Los exámenes médicos mostraron que la mayoría de los jugadores españoles están en forma, a excepción de los centrocampistas Andrés Iniesta y Cesc Fábregas, aunque sus lesiones no son consideradas serias.