Hollywood lloraba el martes la muerte del multifacético cineasta Sydney Pollack, premiado con un Oscar como director por África Mía, quien falleció de cáncer a los 73 años.
Pollack murió el lunes en su residencia de Pacific Palisades rodeado por su familia en un exclusivo barrio aledaño al balneario de Malibú, confirmó a la AFP su agente Leslee Dart, agregando que el director había sido diagnosticado con esta enfermedad hace nueve meses.
Pollack construyó una carrera durante cerca de 50 años como productor. Una de las últimas apariciones de Pollack en la gran pantalla fue junto a George Clooney en la aclamada Michael Clayton (2007), que también coprodujo.
HIZO BRILLAR ESTRELLAS
Como director tuvo a su cargo a las estrellas más reconocidas de Hollywood, entre ellas Barbra Streisand, Paul Newman, Sidney Poitier, Jane Fonda, Meryl Streep y Robert Redford. Esta última pareja fue la protagónica de África Mía, ganadora en su año de los Oscar a Mejor Director y Mejor Película.
Redford manifestó el martes su pesar por la muerte de su amigo. “Mi relación con Sydney tanto profesional como personal abarca 40 años”, dijo Redford, citado por The New York Times. “Es demasiado personal como para decirlo en dos palabras”.
Otro hito en la carrera de Pollack como cineasta fue Tootsie, en 1982, en la que Dustin Hoffman demostró todo su talento artístico en un personaje de mujer.
El multifacético director también probó suerte como actor de televisión, donde tuvo algunas participaciones en la popular serie Will and Grace apareciendo como el padre del protagonista Will Truman.
En su carrera como productor estuvo al frente de unos cuarenta filmes, entre ellos éxitos como The Talented Mr. Ripley (1999), The Quiet American (2002), Cold Mountain (2003) y la reciente Michael Clayton.
TAMBIEN EN CANNES
Su prestigio como cineasta lo llevó a ser jurado del Festival de Cine de Cannes en 1973 y a presidirlo en 1986. Entre sus últimas obras como director figuró The Interpreter (La intérprete, 2005), protagonizada por la australiana Nicole Kidman.
“Un hombre alto, apuesto y carismático, era un director con el que la mayoría de los actores amaba trabajar, porque cuando les hablaba de actuación sabía de qué estaba hablando”, escribió el prominente crítico de cine estadounidense Roger Ebert en el Chicago Sun-Times.
Pollack nació el 1 de julio de 1934 en Indiana, norte de Estados Unidos, en el seno de una familia de inmigrantes rusos judíos.