Como un peligro latente contra la seguridad de su familia califica la señora Ena Zúniga Santos la presencia de un octogenario árbol de ceibo, cuyas enormes ramas están elevadas sobre su casa, mientras las raíces ocupan parte de su terreno.
El árbol está ubicado en el sector cuatro del municipio El Rosario y la afectada teme que con el invierno caiga sobre su casa.
POR NUEVE MESES
Desde hace nueve meses Zúniga ha buscado una respuesta de las entidades correspondientes. La Alcaldía de El Rosario fue la primera instancia donde buscó apoyo.
Tras hacer las inspecciones, la municipalidad avaló la tala del enorme ceibo, según consta en documento firmado por el Concejo Municipal.
En tanto, el Instituto Nacional Forestal (Inafor) realizó inspecciones y admitió inicialmente que el árbol atentaba contra la seguridad vecinal por estar en un área urbanizada, pero luego denegó la orden de tala.
REVISAR EL CASO
El ingeniero Mario Espinoza, delegado del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), dijo que Zúniga puede apelar la resolución.
“Yo propongo convocar nuevamente a toda la comisión para que se revise bien este caso y no hacer antojadizamente las cosas”, dijo el funcionario.
DUEÑO ANUENTE
El árbol de ceibo según la resolución de las entidades está en veda por 10 años, por lo tanto sólo se autorizó talar las ramas que dañen la propiedad en mención.
Este ceibo tiene cerca de 90 años y sus raíces y ramas cubren gran parte del área del patio de varios vecinos. Pertenece al señor Erick García, quien según Zúniga le ha dado la potestad de gestionar la tala.
“Yo vivo con mi niña de 9 años y mi hijo de 14, pero mi otro hijo está posando en Santa Teresa junto con mis nietecitos, para mientras construyo el resto de cuartos, pero con el árbol ahí no podré hacerlo”, dijo Zúniga.
Apeló a la conciencia de lo que puede pasar a su familia, pues dice que tiene miedo durante la noche, además que el árbol atrae rayos cuando llueve.