El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció ayer la creación de un fondo de 500 millones de dólares para mitigar en los países de la región los efectos del incremento en los precios de los alimentos y evitar un retroceso en la lucha contra la pobreza.
“Hay 71 millones de personas en extrema pobreza en nuestra región”, dijo Luis Alberto Moreno, presidente del BID. “En promedio, cerca del 58 por ciento de sus ingresos se destina a la compra de alimentos, por lo que sería el sector más afectado por los altos precios”.
Moreno formuló el anuncio rodeado de los ministros de finanzas de Panamá, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, El Salvador, República Dominicana y Belice, reunidos en Washington para buscar acciones comunes frente a la crisis.
Guillermo Zúñiga, ministro de Hacienda de Costa Rica, dijo que la presencia ministerial era “un indicio de las preocupaciones que tenemos” en Centroamérica, donde los precios de los alimentos y combustibles “afectan nuestras economías”.
Zúñiga, quien también preside el consejo de ministros de finanzas de Centroamérica y República Dominicana, dijo que el crecimiento económico obtenido por América Latina en los últimos seis años, con control de la inflación y buen manejo fiscal, puede perderse con “este fenómeno complejo y global”.
De enero del 2006 a marzo del 2008, los alimentos han subido internacionalmente en un 68 por ciento, según el BID. El aumento ha sido crítico para el maíz.