En abril se llevó a cabo una reunión de ministros de Agricultura de Centroamérica y el Caribe, incluyendo Venezuela, para analizar la situación de la producción y alza de precios que afecta a la población, y buscar la forma de que sus efectos sean menores, habiéndose firmado un acuerdo de intención previo a la reunión de presidentes que se llevaría a cabo en el mes de mayo.
Cada Ministro de Agricultura expuso el trabajo que vienen realizando con los sectores productivos, habiendo mencionado el de Panamá, que desde hace dos años trabaja con los productores y que incluso los insumos se los ofrecen a un precio menor al que tenían hace dos años. Los de Guatemala y El Salvador también manifestaron que trabajan con los productores siendo su principal prioridad la producción y no el adoquinado de calles, porque la gente necesita comer. Y el Ministro de República Dominicana se refirió al esfuerzo que vienen haciendo, a pesar de que es una zona constantemente afectada por los huracanes. Sin embargo, mencionó que en alimentación son autosuficientes hasta en un ochenta por ciento, siendo bien importante la mano de obra que ofrece la República de Haití.
En Nicaragua los productores hacemos esfuerzos por tratar de salir adelante y los reflejamos en las estadísticas productivas, las cuales demuestran que el sector agropecuario ha venido creciendo. Representa este sector el 40 por ciento de las exportaciones totales del país, que fueron de US$1,243 millones de dólares en el año 2,007. Sin embargo, esto tiene un costo social bien alto, ya que cada día los productores tienen que asumir mayores deudas por la falta de una mayor atención que permita elevar los rendimientos productivos, sin que hasta el momento se vea una luz que permita visualizar que la producción es una prioridad.
El costo de los insumos para producir está afectando a los productores y no hace falta ir a una cumbre de presidentes para que nos demos cuenta de lo que debemos hacer internamente. Al respecto sólo veamos lo siguiente: en el esfuerzo de sobrevivencia los productores hemos venido diversificando la producción, de tal manera que un ganadero, para comprar un quintal de fertilizante completo para la producción, que cuesta C$1,200 en la actualidad, debe ordeñar 70 vacas paridas si consideramos un precio de seis córdobas por litro de leche puesto en finca, con una producción promedio de tres litros y asumiendo que la vaca no come, no se le pone medicina y tampoco tiene quién la cuide, y que ella, la buena vaca, sólo llega a dejarnos la leche. Lo anterior nos sirve de reflexión para darnos cuenta de lo difícil que es producir en el país.
Recientemente el Gobierno, como una medida de paliar la problemática del transporte, negoció cientos de millones de córdobas en subsidio, mientras los 200 mil productores en el país no cuentan con un apoyo de semilla certificada y precios accesibles para la compra de insumos, que son necesarios para aumentar los niveles de producción, por lo que está en riesgo la cosecha productiva que puede verse afectada, ya que los pequeños y medianos productores se encuentran endeudados y descapitalizados por los altos precios de los insumos y costo de la vida.
Si queremos verdaderamente dar una respuesta al desarrollo económico del país, que permita generar empleo y superar los niveles de pobreza, pensemos en el Banco de Fomento a la producción conformando un plan estratégico que incluya a las instituciones ligadas a la producción como son: Magfor, IDR, INTA, Inafor, FCR, Funica y ONG, para que en conjunto diseñen programas de apoyo que incluyan capacitaciones, crédito para el mediano y largo plazo, construcción y mantenimiento de carreteras, electrificación en el sector rural, transferencia de tecnología.
De esa manera podríamos elevar los niveles de productividad y enfrentar los altos costos de producción que actualmente tenemos, los cuales se han agudizado por el alza en el precio del combustible. De no planificar una estrategia cuanto antes, las posibilidades de un estallido social serán mayores, ya que los ingresos económicos de la población se han deteriorado.