Los abogados litigantes que están siendo procesados administrativamente por la Corte Suprema de Justicia (CSJ), vestidos de blanco se presentaron a la Catedral de Managua para ser bendecidos y, a la vez, ratificaron su decisión de denunciar por prevaricato ante el Ministerio Público a los 16 magistrados judiciales.
Los profesionales del Derecho buscaban a monseñor Leopoldo Brenes, pero ante su ausencia fueron bendecidos por el vicario Bismarck Conde, quien les prometió hacer llegar sus clamores a monseñor Brenes.
Los litigantes Glenda Orozco, Sergio Torres Cruz, Félix Icaza, Patricia Espinal, Adda Francis Pineda, Marlon Loáisiga, Juan Chávez y Carlos Arroyo están siendo investigados por la Corte por los daños ocasionados en una puerta de los Juzgados de Managua, cuando protestaban porque autoridades judiciales les impidieron acompañar a los diputados de la Comisión de Justicia de la Asamblea, en un recorrido para inspeccionar el duramente criticado nuevo Modelo de Despacho Judicial.
“Nos pretenden suspender el ejercicio de la profesión por estar reclamando justicia para el pueblo de Managua. Nicaragua necesita magistrados nuevos, sanos, sensatos, que administren justicia pronta y cumplida, porque tenemos muchas madres e hijos que están con hambre y muchos trabajadores que están demandando sus prestaciones sociales y no obtienen respuesta de la Administración de Justicia”, dijo Carlos Arroyo.
Arroyo se refirió a que el nuevo Modelo de Despacho Judicial ocasiona retardación de justicia a la población, y a los abogados perjuicio económico.
Sobre la postura de los magistrados de la Corte, quienes aseguran que el Modelo de Gestión de Despacho Judicial es eficaz y necesario para evitar la corrupción en los Juzgados y promover la agilidad de los procesos judiciales, Glenda Orozco expresó:
“Estamos prácticamente litigando contra la Corte Suprema de Justicia. Ellos tienen su posición y nosotros la nuestra. Vamos a ver de todas las instituciones quién da respuesta, a nosotros nos interesa el presentado de las instituciones a las cuales hemos ido, como la Comisión Permanente de Derechos Humanos y el Cenidh. Tenemos que demostrar a Nicaragua si realmente las instancias están para resolverles a los nicaragüenses o solamente están de adorno”.
Hoy a las 8:00 de la mañana los litigantes serán recibidos en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y por la tarde estarían presentando denuncia en la Fiscalía.
El vicepresidente de la Corte, Rafael Solís, dijo a LA PRENSA que a partir de hoy se trabajará en función de resolver el problema con los litigantes, porque lo único que la Corte desea es que no se use la violencia como forma de protesta.
“Las quejas contra los litigantes apenas están iniciando. Eso se toma su tiempo y habrá que ver si ellos asumen responsabilidades y cambian de actitud”, dijo el magistrado Solís.
Este fin de semana afloró una posible división entre los abogados. Inclusive, varios hablaron de que la Corte infiltró a algunos litigantes entre las filas de quienes se oponen al nuevo Modelo de Gestión de Despacho Judicial.
Marlon Loáisiga admitió que hay algunos de sus colegas que tienen sus diferencias, pero es en cuanto a la forma de dirigir las protestas, porque el objetivo es el mismo: “Denunciar de ilegal al nuevo Modelo Judicial”.