Venezuela y Paraguay entre los países que más han retrocedido en el ranking mundial durante el último año
Estados Unidos es ligeramente menos pacífico que el año pasado y mucho más violento que Kuwait, Nicaragua y Libia, según el Índice Mundial de Paz (Global Peace Index), divulgado por la Unidad de Inteligencia Económica de Gran Bretaña.
El índice, en su segundo año, califica a 140 países según la paz que disfrutan, basándose en factores como gastos militares y respeto a los derechos humanos.
La idea del índice provino de Steve Killelea, empresario y filántropo australiano que quería identificar los factores que determinan a un país pacífico. Así solicitó a la Unidad de Inteligencia Económica que observara una serie de variables, desde niveles de homicidios por 100,000 personas, hasta la corrupción y el acceso a la educación primaria.
La “buena noticia” es la subida de países como Angola (+13), India (+12), Bosnia-Herzegovina (+12), Guinea Ecuatorial (+10) y Nicaragua (+10), indicó Killelea.
Entre otros indicadores tomados en cuenta este año, el Índice Mundial de Paz analiza el número de conflictos internos y externos que afectan a los países, el crimen organizado, el riesgo de atentados terroristas y el nivel de militarización.
ESTADOS UNIDOS POR DEBAJO DE PAÍSES LATINOS
La tabla difundida coloca a Estados Unidos en el puesto 97, un lugar inferior al del año pasado y muy por debajo de países como Costa Rica, Madagascar y Chile.
Colombia y Venezuela se sitúan entre los veinte países menos pacíficos del mundo, y 14 de las 20 naciones latinoamericanas analizadas, entre ellas Cuba y Bolivia, están mejor clasificadas que EE.UU.
Colombia, que también el año pasado era el país latinoamericano peor clasificado, debe esa posición al conflicto con fuerzas irregulares, que desde hace décadas azota el país, pero también a las altas tasas de homicidios, crímenes violentos y riesgo de atentados terroristas.
En cambio, el respeto a los derechos humanos “es muy bajo” y el gasto militar es porcentualmente el más alto, junto al de Cuba, en comparación con los países latinoamericanos analizados, aunque es más bajo que en algunos países de Oriente Medio. Además, en Colombia el acceso a armas pequeñas y ligeras “es muy fácil”.
LATINOAMÉRICA DISPERSA
Los autores del ranking destacan la “gran dispersión” de los países latinoamericanos en la lista, desde los puestos ocupados por Chile (19), Uruguay (21) y Costa Rica (34) a los de Ecuador (100), Guatemala (103), Honduras (104), Haití (109), Venezuela (123) y Colombia (130), pasando por Panamá (48), Argentina (56), Paraguay (70) y Perú (80).
De las veinte naciones latinoamericanas analizadas, 14, entre ellas Nicaragua (59), Cuba (62), Bolivia (78) y República Dominicana (82), están mejor clasificadas que su vecino del norte, Estados Unidos.
Estados Unidos también superado por El Salvador (89), Brasil (90) y México (93), ocupa ese lugar debido a sus niveles “muy altos” de gasto militar y su participación en conflictos fuera de sus fronteras, su alto porcentaje de población reclusa (el mayor de los 140 países analizados), y los altos niveles de homicidios.
Killelea aclaró que “el índice no formula ningún juicio moral” y que la puntuación general de Estados Unidos refleja los altos niveles de homicidios y elevado potencial de ataques terroristas que posee.
ENCABEZA ISLANDIA
El índice está encabezado por Islandia, mientras que Irak, “destrozado por la guerra”, ocupa la última posición.
El índice destaca, asimismo, a Venezuela y Paraguay como dos de los diez países que más posiciones han retrocedido con respecto al índice del año pasado.
Venezuela bajó ocho posiciones debido, según los autores de la clasificación, al “deterioro” en las relaciones con países vecinos, el “importante” incremento de las exportaciones de armas a otros países y al “relativamente importante” aumento del personal armado en comparación con otros países.
Paraguay, por su parte, desciende doce puestos debido a “una caída en el nivel global de los derechos humanos” durante el año pasado.
El índice tiene también en cuenta factores cómo el número de población desplazada, las relaciones con países vecinos, la inestabilidad política y la posibilidad de manifestaciones violentas.
Además de Irak, los puestos finales están ocupados por Somalia (139) Sudán (138), Afganistán (137) e Israel (136), mientras que dieciséis de las primeras veinte posiciones las ocupan democracias europeas.
Frente a las posiciones más similares ocupadas por la mayoría de los miembros de la UE, los integrantes del grupo del G-8 se reparten a lo largo de todo el índice, desde el quinto puesto de Japón al 131 de Rusia, debido, esto último, a sus altos niveles de homicidios, el hacinamiento en las cárceles y la violación de los derechos humanos.
NACIONES PEQUEÑAS, LAS MÁS PACÍFICAS
Dieciséis de las primeras veinte posiciones las ocupan democracias europeas, la mayoría miembros de la Unión Europea (UE).
Los indicadores demuestran que los “más pacíficos” son los países “pequeños, estables y democráticos”. De esa manera las primeras veinte posiciones son ocupadas por democracias de Europa Occidental o Central, y Estados miembros de la UE.
Este año Islandia hace su primera aparición en el ranking, seguida por Dinamarca (2), Noruega (3), Irlanda (6), Portugal (7), Finlandia (8), Luxemburgo (9), Austria (10), Suecia (13), Alemania (14), Bélgica (15), Eslovenia (16), República Checa (17), Hungría (18) y Eslovaquia (20).
Islandia fue votado como el país más pacífico, superando al ganador del año pasado, Noruega.
El Reino Unido está en el puesto 49, uno debajo de Panamá. Y no es de sorprender que Sudán, Somalia e Irak ocupen los últimos lugares.
ESPAÑA Y LA ETA
Aunque hay países de la Unión Europea que no se encuentran en esos primeros lugares, como el Reino Unido, Francia y España, que, con una caída de siete posiciones hasta el puesto número 30, es uno de los diez países que más desciende con respecto al índice del año pasado.
España debe esa peor clasificación a haber experimentado en el 2007 un aumento de la violencia vinculada al grupo terrorista ETA (Euskadi Ta Askatasuna, en español, País Vasco y Libertad), según destacó Robin Bew, director editorial de la Unidad de Inteligencia del diario británico The Economist (EIU), que participa en la elaboración del Índice Mundial de Paz.
Los niveles “relativamente altos” de militarización del Reino Unido y Francia, así como sus industrias armamentísticas y sus exportaciones de armas empujan a ambas naciones hacia abajo en el ranking, donde ocupan los puestos 49 y 36, respectivamente.
Otro de los principales actores políticos y económicos del mundo, China, se sitúa en la posición 67.
Junto a España, también retroceden posiciones este año Venezuela (-8), debido, entre otros motivos, al deterioro de las relaciones con los Estados vecinos y al incremento de las exportaciones de armas, y Paraguay (-12), debido al descenso en el respeto a los derechos humanos.
Irak vuelve a ostentar la peor clasificación en el índice, acompañado en el furgón de cola por Somalia (139) y Sudán (138).
Los conflictos internos actuales y los altos niveles de militarización en Afganistán (137), Corea del Norte (133), Pakistán (127) y Birmania (126) hacen que estos países ocupen también algunas de las posiciones más bajas de la lista.
También Israel ocupa uno de los últimos puestos, en el lugar 136, debido a los altos niveles de militarización de ese país, el conflicto con los palestinos y sus “malas” relaciones con los países vecinos.