La titular del Ministerio de la Familia (Mifamilia), Rosa Adilia Vizcaya, visitó el municipio de Masaya y San Juan de Oriente para conocer las necesidades de algunos Centros de Desarrollo Infantil que, a pesar de contar con buena infraestructura, enfrentan una serie de problemas, por ejemplo que sus despensas se encuentran vacías y sus profesoras ganan un salario miserable.
Lo anterior fue denunciado por la responsable del materno infantil La Marchante, Norita García, quien dijo que “éste es un programa muy bonito, pero necesitamos que nos ayuden a sostenerlo”.
García dijo que desde enero no reciben ayuda estatal y solicitó a la ministra Vizcaya que les provea de arroz, frijoles y aceite, que son los alimentos básicos para la dieta de los niños.
“Nosotros no podemos hacer frente con la recaudación simbólica que nos dan los padres de familia, a veces falta la chiltoma, los tomates y las cebollas para hacer una buena comidita a los niños”, añadió García, quien afirmó que en este centro atienden aproximadamente a 80 niños.
RECLAMO
Rosita Rodríguez, madre de familia del CDI Rondas de Travesura, en Monimbó, reclamó al jefe político del FLSN y al Alcalde de Masaya, Orlando Noguera, por la situación de los niños inhalantes de pega que cada día se incrementan y se ven por las calles de Masaya, sin que nadie los atienda.
Sin embargo la delegada de Mifamilia en Masaya, Cecilia Gaitán, explicó que éste es un problema muy serio y que ya están trabajando en un albergue para ubicar a estos jóvenes.
Agregó que no es de la noche a la mañana que esto se puede hacer señalando que en reiteradas ocasiones a estos adolescentes se les ha llevado a refugios para su debida rehabilitación, pero luego se retiran.
En su recorrido, la ministra Vizcaya entregó once mil litros de leche a los centros visitados e inauguró el Club de Adolescentes de Masaya, que estará ubicado en el mismo edificio donde funciona Mifamilia y atenderá a 35 jóvenes provenientes de los diferentes barrios de la ciudad, insertos dentro del Programa de Atención Integral a la Niñez y Adolescencia en Riesgo (PAINAR).
Estos jóvenes miembros del club tendrán la oportunidad de recibir talleres de capacitación sobre diversas manualidades, tejidos, velas aromáticas, así como clases de guitarra, entre otros.