Al principio se dijo “hágase la luz y la luz se hizo, háganse los mares y se hicieron los mares, hágase la música y se formó Camerata Bach. Hace 16 años dos jóvenes virtuosos de la música, Ramón Rodríguez y Raúl Martínez, iniciaron un viaje por el espectro musical de Nicaragua, y se encontraron con que nuestro país carecía de una agrupación musical capaz de presentar música clásica, de cámara, barroca y contemporánea.
Una agrupación que lejos de esperar una satisfacción personal, satisficiera y alimentara el espíritu musical de los nicaragüenses. Y fue así que Ramón y Raúl comenzaron a buscar jóvenes con talento musical capaces de emprender con ellos una empresa no lucrativa, sino musical, que además de brindar conciertos comenzara a aglutinar a un público ávido por escuchar música de calidad, perdida en nuestro país con el paso del tiempo y revivida por Camerata Bach. No fue fácil. Muchos obstáculos se presentaron, pero como dos titanes supieron vencerlos, aunque todavía hoy en día existan personas que tratan de minimizar esta odisea musical.
La Camerata Bach durante estos 16 años ha sido artífice de grandes conciertos ejecutados, entre ellos, dos óperas presentadas por primera vez en la historia de Nicaragua: La Traviata, de Giuseppe Verdi y Carmen, de Georges Bizet. También por primera vez, Carmina Burana, de Carl Orff, y la Novena Sinfonía de Beethoven, don Geovanni y el Réquiem de Mozart y el Mesías de Handel. Camerata Bach también ha dado sus frutos en el campo didáctico cultivando a las nuevas generaciones en su amor por la música a través de la Academia Nicaragüense de la Música, así como la publicación de una Cartilla Didáctica Musical, diseñada como complemento a su programa educativo.
Camerata Bach es la artífice de la realización de los seis Festivales Centroamericanos de Música Clásica, que se presentaron con mucho éxito en nuestro país a través de estos 16 años y que fueron dedicados a los grandes maestros de la música nicaragüense como Carlos Tünnermann López, los hermanos Ramírez, Alejandro Vega Matus, entre otros. Es tradición que al final de cada festival se unan los grupos participantes y conformen la Orquesta Sinfónica Centroamericana, con el propósito de ejecutar obras musicales que nunca se han puesto a escena en nuestro país por falta de una orquesta sinfónica. Toda la música interpretada en estos conciertos y festivales quedó patentizada en la vasta discografía que Camerata Bach ejecutó a lo largo de estos años, muchas de ellas representan el rescate de nuestra música vernácula y clásica nacional de compositores nicaragüenses, ampliando de esta manera nuestro panorama musical.
Algunas de las grabaciones discográficas son: Mozart, Semblanza Musical de Centroamérica, Belice y Dominicana, Mena: El Maestro de Río Chiquito, Nuestro Güegüense, Salve Azucena Divina, Los Ramírez, Boleros Nicaragüenses, entre otras. Podemos aseverar que ésta es la discografía más extensa que existe en Nicaragua de una sola agrupación musical. El profesionalismo de Camerata Bach le ha valido el reconocimiento del público nicaragüense como de gobiernos centrales y municipales, como también de instituciones culturales otorgándoles órdenes culturales. Dos gobiernos centrales le otorgaron la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío, que es la máxima Orden que entrega el Gobierno de Nicaragua. La Alcaldía de Managua los condecoró con la Orden Municipal de Cultura Salvador Cardenal Argüello. Por su parte, el Instituto Nicaragüense de Cultura les brindó la Orden a la Excelencia Artística y el Foro Nicaragüense de Cultura el Premio Luis Abraham Delgadillo y la UNAN-León la Orden Profesores Honoríficos.