En calidad de suspendidos se encuentran, desde el viernes, cuatro estudiantes del Colegio Gaspar García Laviana, ubicado en el Distrito Dos, después que los directivos del centro los descubrieran en estado de ebriedad y aún ingiriendo licor en las instalaciones del centro.
La medida se tomó después de que los estudiantes firmaran, con las autoridades del centro, una carta compromiso en la se que establece que de volver a incurrir en la “falta grave” serán expulsados definitivamente de las aulas. Los suspendidos son estudiantes del quinto año.
“En los alrededores tenemos bastantes expendios (de licor), entonces los chavalos compran y lo introducen al centro y eso es una falta muy grave. Nosotros esperamos que esos expendios sean regulados y no le vendan licor a menores y uniformados”, manifestó María Sequeira, directora general del Colegio Gaspar García Laviana.
Este problema, de acuerdo con el comisionado Luis Barrantes, segundo jefe de la Policía de Managua, se registra en 31 colegios de la capital, donde además de estar vulnerables ante los expendios de licor, se enfrentan al expendio de drogas ambulante y a los grupos delincuenciales.
PLAN COLEGIOS
“Estamos impulsando un nuevo plan en los colegios que va más allá de la presencia o ronda policial, que involucra a diferentes actores e instituciones que van a trabajar en conjunto para garantizar la seguridad de los estudiantes”, expresó Barrantes. Entre las instituciones involucradas se encuentran el Ministerio de la Familia, la Secretaría de la Juventud y el Instituto Nicaragüense de Deportes.
Dentro de esta iniciativa los padres de familia, en coordinación con los maestros de los diferentes colegios, los Comité de Prevención Social del Delito y los ya establecidos Comité de Participación Ciudadana, realizarán vigilancia en los alrededores de colegios y remitirán a los jóvenes que encuentren “vagando” a instituciones donde se les brindarán oportunidades de estudio.
El suboficial mayor Noel Gaitán manifestó que en el Distrito Dos la Policía prioriza los colegios Gaspar García Laviana, Batahola Norte, San Martín, Manuel Olivares y Ramírez Goyena, debido a su ubicación y la presencia delincuencial durante la entrada y salida de los estudiantes.
“Hay muchos robos en los alrededores, a los estudiantes les roban sus mochilas, sus pertenencias, sus celulares, y eso que nosotros les prohibimos que traigan cosas de valor. Hasta con arma blanca los han amenazado para poder quitarles sus cosas”, manifestó Sequeira.