Una considerable baja en la matrícula de estudiantes se registró, este año, en los colegios públicos de secundaria. La causa, de acuerdo con las autoridades del Ministerio de Educación (Mined), es la migración de estudiantes a “colegios privados que nacieron ofreciendo primaria, pero que con la ‘autonomía escolar’ expandieron su oferta hasta la secundaria”.
“Un ejemplo claro es el colegio Maestro Gabriel, que en sus alrededores tiene tres pequeños colegios, que en un inicio sólo ofrecían primaria, pero con la autonomía se ampliaron en busca de clientes y es ahí donde comenzaron a quedarse con los estudiantes de los verdaderos colegios de secundaria”, dijo Sergio Mercado, delegado municipal de Managua del Mined.
La situación es similar para los colegios Ramírez Goyena, Gaspar García Laviana, Azarías H. Pallais, entre otros, que debido a este fenómeno están subutilizando sus instalaciones. Los que tienen edificios de dos plantas, desde hace un año sólo utilizan la planta baja, ante la falta de estudiantes. Mientras otros sólo ofrecen clases en un turno.
Para este año escolar en el Instituto Ramírez Goyena se inscribieron mil 700 estudiantes, mil 468 en el Gaspar García Laviana, 600 en el Azarías H. Pallais y 480 en el Maestro Gabriel. La matrícula durante la autonomía escolar alcanzaba hasta los dos mil estudiantes.
La atracción de estudiantes según Mercado también está ligada a la percepción de seguridad que ofrecen los colegios privados, así como el atractivo de su infraestructura. “Uno de los colegios cerca del Maestro Gabriel eliminó el patio donde jugaban los niños para hacer un pabellón de aulas para secundaria y al centro hizo una tipo cabaña de zinc atractiva al estudiante”, dijo.
RESCATAR PRESTIGIO
La licenciada Elida Núñez, directora general del Instituto Ramírez Goyena, considera que la baja en la matrícula es un “fenómeno social” estrechamente vinculado a la “autonomía escolar que vició la educación hasta el punto de ofrecer calificaciones altas a cambio de asistir a una fiesta pagada”.
“Tuvimos 16 años de autonomía y durante esos 16 años se dieron varios vicios en los colegios, ahuyentando más bien al estudiante, porque se cobraba por todo. La educación estaba mercantilizada y no había una preocupación por la calidad de la educación del estudiante, sino por tener mayores ganancias”, afirmó.
Con el modelo de autonomía escolar, según Núñez, en el Instituto Ramírez Goyena se comenzó a ofrecer el bachillerato sabatino y dominical, “cuando con el nocturno basta. Antes se iba al teatro, a la fiesta y eso era nota y así se fue deteriorando la imagen del (instituto) público y eso es lo que estamos rescatando, el prestigio, la calidad de la educación”, afirmó.
INVERSIÓN
Con el interés de recuperar a los estudiantes, el Ministerio de Educación (Mined) proyecta iniciar a finales de este año una restauración en la infraestructura de los institutos públicos de secundaria, debido a que las autoridades consideran que los colegios hasta donde han emigrado los estudiantes no prestan las condiciones para el desarrollo de las clases.
“En estos colegios no hay laboratorios de estudios, no hay áreas de juego y eso es fundamental para la educación y en los institutos existen, pero necesitan una restauración y en eso estamos trabajando”, dijo Mercado.