Al menos noventa reductores de velocidad y un mejor manejo técnico que permita trabajar de manera sincronizada a la red de 126 semáforos en la capital, son parte de las medidas de ahorro energético que pretende impulsar el Gobierno en conjunto con la Alcaldía de Managua.
Según declaró el asesor económico del presidente Daniel Ortega, Bayardo Arce, la propuesta para disminuir el consumo de energía también contempla el cambio total de la red de alumbrado público en la capital y en otras ciudades del país.
El funcionario gubernamental, quien participó en el Programa El 2 en la Nación, hasta hizo señalamientos directos contra los cines, los cuales deben definir el uso de su espacio para evitar un alto consumo energético. Mientras, las familias de clase media que tienen varios vehículos deben “organizarse” y usar menos vehículos si van en la misma dirección.
El vicealcalde de Managua, Felipe Neri Leiva Orochena, confirmó que los funcionarios municipales ya están ultimando detalles para aplicar la radical estrategia de ahorro energético en las áreas de competencia municipal.
Según explicó Leiva Orochena, el equipo de la Alcaldía ya analizó la propuesta presidencial e incluso “se hicieron algunas observaciones sobre la propuesta presentada”. No obstante, aún no se anuncia la fecha en que será ejecutada.
CON LA EMPRESA PRIVADA
Arce, ex diputado sandinista, también sugirió a la empresa privada “orientar” sus operaciones, pues “a veces se gasta energía de manera innecesaria”.
Según explicó, el vicepresidente Jaime Morales y algunos asesores presidenciales se reunirán con los representantes del sector privado para definir una estrategia en conjunto, revisar los ejes de desarrollo, la situación energética, la política de ahorro institucional y hasta se van a implementar acciones con la Policía Nacional.
En Nicaragua, el Gobierno decretó en febrero pasado una reducción de la jornada laboral y estableció que los empleados estatales empezarían sus labores a las siete de la mañana y las concluirían a la una de la tarde. También se reguló el uso del aire acondicionado en las oficinas estatales.
La asignación de unos 150 millones de dólares para subsidiar al transporte de pasajeros es otra de las medidas ante el incremento en el precio de los combustibles.
El Gobierno de Nicaragua no es el único preocupado por el ahorro energético, sino que todos los países a nivel internacional experimentan una crisis provocada por el alto costo del barril del petróleo, que ya superó los 130 dólares.