El Ministro alemán de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel, advirtió ayer de los peligros que supone la extinción de plantas empleadas en la agricultura, para la alimentación tanto humana como animal, con motivo del Día Internacional de la Biodiversidad.
En el marco de la novena Conferencia de las Partes (COP9) de la Convención de Diversidad Biológica (CBD) de la ONU, que concluirá en Bonn el día 30 de mayo, Gabriel destacó que sólo diez especies vegetales y cinco animales conforman “la base de la alimentación mundial”.
“A principios del siglo XX, en la India, se cultivaban 30 mil tipos de arroz. Ahora sólo quedan 30”, apuntó el secretario ejecutivo de la CBD, Ahmed Djoghlaf, quien destacó que la pérdida de la biodiversidad en el caso del arroz, que alimenta a la mitad del planeta, es “muy peligrosa”.
Gabriel señaló, sin embargo, que unas prácticas agrarias “intensas y desequilibradas medio ambientalmente” también pueden suponer una amenaza para la biodiversidad.
“La agricultura y la protección de la naturaleza deben trabajar juntas para encontrar soluciones y así frenar la pérdida de especies”, agregó Gabriel.
El ministro celebró el Día Internacional de la Biodiversidad plantando una haya en un jardín de Bonn, acompañado por escolares de la ciudad, dentro de la iniciativa Ola Verde, que ha tenido eco en otros quince países.
SIN ÁRBOLES, HASTA EL AIRE FALTARÁ
“Cuando no queden árboles, tampoco quedará aire limpio. Son los pulmones del planeta y el hogar de muchos animales”, afirmó Gabriel, quien criticó que muchos países “piensan sólo en cómo ganar dinero y se olvidan del futuro de sus hijos”.
La Conferencia de las Partes es el órgano máximo de la Convención sobre Diversidad Biológica, primer acuerdo mundial que aborda integralmente todos los aspectos de la diversidad biológica, desde recursos genéticos hasta especies y ecosistemas.
La CDB fue propuesta en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, bautizada como Cumbre de la Tierra, que se celebró en junio de 1992 en Río de Janeiro.