Compasión
Si los políticos tuvieran una pizca de piedad por Nicaragua, aprovecharían este momento en que se les vence el periodo a ocho magistrados para hacer una Corte Suprema de Justicia más pequeña, más ágil y, sobre todo, más barata. Sólo en salarios se ahorrarían alrededor de 560 mil dólares al año. A esto súmele que a cada magistrado se le asigna oficina, asistente, secretaria, chofer, vehículo, viáticos, combustible y un bono salarial equivalente al 10 por ciento de su salario. Fácilmente el ahorro andaría por los 30 millones de córdobas al año.
Dame-que-te-doy
Ocho magistrados terminan su periodo casi al mismo tiempo y cuatro de ellos son sandinistas y cuatro liberales. De tal forma que si se recorta el tamaño de la Corte no habría que despedir a ningún magistrado, y ninguno de los dos partidos pactistas pensará que está perdiendo más que el otro. Sin embargo, lo que se ha escuchado es que es inevitable elegir (más aún, reelegir) y que se va a hacer de la única forma que ellos conocen: “Este para mí, este para vos, este para mí…”.
¡Viva el pacto!
Y ahí está don Arnoldo Alemán, que no concibe la vida sin “pactos”, cuchillo y tenedor en mano, relamiéndose los bigotes con el filete que le van a servir. Es inevitable pactar, dice. Y es inevitable darle al Frente Sandinista cuatro magistrados. A ver… El Frente Sandinista, sin ayuda de los liberales no puede elegir un solo magistrado. ¿Por qué no aprovechar esa oportunidad para replantear la forma de elegir? Sin el vergonzoso uno mío y otro tuyo, y sin la obligación de elegir incondicionales de los caudillos… ¿Inevitable pactar? Al menos, la forma como el doctor Alemán entiende pactar, no sólo es evitable, sino urgentemente necesario evitar…
Prioridades
Frecuentemente escuchamos a los orteguistas echarle la culpa de todo a los “16 años de gobierno neoliberal” que los precedieron. Ellos nunca tienen culpa de nada. Si no hay suficiente presupuesto para Educación, si no hay un banco de Fomento que estimule la producción, si faltan medicinas en los hospitales, todo es culpa de los gobiernos y los diputados anteriores que aprobaron leyes neoliberales y represivas para el pueblo. Y a renglón seguido recuerdan que ellos nunca fueron mayoría en la Asamblea. Pero… ¿y como es que lograron tantas ventajas personales y partidarias con el pacto? Si son tan defensores de los pobres como dicen cada vez que hablan, ¿por qué no pactaron para aprobar más presupuesto para Educación o para el banco de Fomento? ¿Por qué nunca chantajearon a Alemán para otros fines que no fueran los de beneficio partidario?
Parto de una dictadura
¿Cómo nace una dictadura? Así retrató a Somoza García el ministro estadounidense Meredith Nicholson en Managua en 1936, cuando le envió un telegrama al presidente Roosevelt: “Somoza ve a la democracia simplemente como una herramienta para dominar más efectivamente al país. Con suficientes pretextos para saquearlo al ritmo de la notas del himno nacional”. El resto es historia conocida: 45 años de dictadura…
Aprendiz
Daniel Ortega encamina un proyecto personal-familiar en el que la democracia es un estorbo. Y si ha aceptado jugar con algunas reglas democráticas, es por que le sirven para avanzar, no porque le gusten. Las elecciones, la ley, el derecho de oposición y el respeto de la minoría, por ejemplo, sólo fueron buenas mientras le sirvieron para llegara donde quiere estar. “Herramientas para dominar el país”, diría Nicholson.