RANGÚN .- Birmania, de luto por los 133.600 muertos y desaparecidos del ciclón Nargis, recibirá el jueves al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en el marco de iniciativas destinadas a encaminar ayuda humanitaria, pese a las reticencias mostradas hasta ahora por la junta militar.
Más de dos semanas después de una de las mayores catástrofes naturales de la historia reciente, un período de tres días de duelo oficial se inició el martes bajo una fina lluvia en Rangún con las banderas del ayuntamiento a media asta.
Pero no hubo ni minuto de silencio ni ceremonia oficial, como en la vecina China, y la mayoría de los habitantes no estaba al corriente.
"No sabíamos. ¿Como podemos expresar nuestro pesar por las víctimas del ciclón?", indicó a la AFP Mya Mya, una vendedora de flores refugiada en una escuela tras el ciclón que destruyó su casa y que como la mayoría de los damnificados está aún a la espera de alimentos y medicamentos.
La presión internacional se recrudeció sobre la junta militar en el poder desde 1962, para que abra ampliamente las puertas a la ayuda internacional destinada a los 2,4 millones de damnificados y especialmente a los casi dos millones que, según la ONU, todavía no recibieron la más mínima ayuda.
Con el temor de que se produzca una "segunda catástrofe" humanitaria, Ban Ki-moon, que llegará el jueves al país, tratará de convencer a los militares, que dicen proteger la soberanía nacional y desconfían de los Occidentales, de mostrarse más receptivos.
“MOMENTOS CRÍTICOS PARA BIRMANIA”
Desde la sede de la organización en Nueva York, poco antes de dirigirse al aeropuerto para viajar a Tailandia y luego a Birmania, Ban declaró que "el momento es crítico en Birmania. Hemos puesto en marcha un programa de ayuda pero hasta el presente sólo hemos podido llegar a cerca de 25% de las personas que la necesitan", dijo.
Decenas de aviones ya aterrizaron en Rangún, pero varios barcos - como el francés "Le Mistral" cargado con más de mil toneladas de ayuda - siguen esperando en alta mar la luz verde de la junta.
Precediendo a Ban Ki-moon en Rangún, su responsable de Asuntos Humanitarios, John Holmes habló de "reuniones útiles" con el gobierno birmano y dijo "esperar" que el número uno birmano Than Shwe reciba al secretario general de la ONU.
REFORZARÁ LAS OPERACIONES DE AYUDA
El objetivo del jefe de la ONU es "reforzar la operación de ayuda actual, analizar cómo se puede intensificar el esfuerzo internacional de socorro y de reconstrucción y trabajar junto con las autoridades birmanas para aumentar de manera significativa el volumen de la ayuda" destinada a las zonas más afectadas por la catástrofe", explicó su portavoz Michele Montas.
Ban permanecerá hasta el viernes en Birmania y por la noche volverá a Bangkok. No estará presente durante la segunda fase del referendo sobre la nueva Constitución que la junta prevé organizar el sábado, denunciado por el partido de oposición de Aung San Suu Kyi, la Liga Nacional para la Democracia (LND) y considerado como inoportuno por la comunidad internacional.
BAN EN CONFERENCIA EN RANGÚN PARA RECAUDAR FONDOS
Ban regresará a Rangún el domingo para asistir a una conferencia de recaudación de fondos organizada por la ONU y la Asociación de las Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) que la junta aceptó recibir.
Los diez países de la ASEAN (Birmania, Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam) acordaron el lunes coordinar la ayuda tras el ciclón que, según las autoridades, causó 10.000 millones de dólares de daños.
Según fuentes diplomáticas, China presionó a Birmania para que ablandara su posición.
El viaje del secretario general de la ONU a Birmania sera "únicamente humanitario", puntualizó Michele Montas en respuesta a una pregunta sobre un eventual encuentro con la líder opositora, Suu Kyi.