El combustible subsidiado que se entrega con un descuento de 1.30 dólar para los transportistas interurbanos, acuáticos y taxistas, no está siendo controlado por el Gobierno y más bien promueve el tráfico ilegal de ese producto, denunció ayer la Coordinadora Nacional del Transporte (CNT).
Mientras, el economista José Luis Medal dijo conocer de cooperativas y transportistas que están “traficando”.
Hasta ayer, los transportistas simplemente llegaban a diferentes puntos de venta de las gasolineras Shell y Petronic y compraban los galones de combustible que podían pagar, con el descuento.
En algunas estaciones de servicio, los vendedores se dedicaban minuciosamente a anotar la placa del vehículo y el nombre de transportista beneficiado. No obstante, en otros casos se vendía el producto en las cantidades demandadas, aunque eso significara que muchos transportistas se quedaran sin el combustible con descuento.
Los que alcanzaban en “la repartición” debían, en algunas gasolineras, firmar las facturas de compra de combustible, y en el mismo documento debían incluir el número de placas de la unidad y el nombre de la cooperativa a la que pertenecen.
“Si vos como transportista salís de Granada, podés llenar el tanque y luego lo vaciás. Luego pasás por Masaya y hacés lo mismo, y si querés lo vendés. Entonces eso permite crear un mercado negro de combustible, porque aún no hay ningún mecanismo para controlar eso”, dijo Vidal Real, líder de las cooperativas del Sur, quien además criticó que el Gobierno no negocie con los dirigentes de la CNT y más bien pretenda instalar mesas de negociación en cada departamento.
ECONOMISTAS ADVIERTEN
El economista José Luis Medal también advirtió sobre el posible surgimiento de un mercado paralelo de combustibles, como resultado del control de precios establecido por el Gobierno para beneficiar a los transportistas, quienes presionaron por subsidio a través de un paro nacional de sus unidades durante doce días consecutivos a inicios de mayo.
“Va a haber un mercado paralelo y de grandes dimensiones porque taxis que no están circulando pueden revender el producto. Le sale más rentable, entonces hay un riesgo de que haya un mercado paralelo”, indicó el economista.
A juicio del también economista y líder del Movimiento de Renovación Sandinista, Edmundo Jarquín, la población debe estar atenta para evitar las consecuencias del mercado negro de combustible, “tal y como lo ha hecho con los subsidios del transporte nacional en años anteriores”.
“El transporte interurbano (acuático o selectivo) de pasajeros es regulado en la tarifa, y el riesgo de un mercado negro es el mismo que pudo haber con el (subisidio al) transporte urbano de Managua anteriormente y los primeros que deben vigilar para que no haya especulación son los ciudadanos”, dijo Jarquín.
MECANISMO PARA TAXIS CAPITALINOS
El director del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma), Francisco Alvarado, indicó que la próxima semana se implementará un nuevo mecanismo para controlar la entrega de combustible con descuento a los taxistas capitalinos.
Según indicó, los transportistas recibirán una tarjeta electrónica para comprar cinco galones diarios de combustible, lo que se supone evitaría el acaparamiento o la venta ilegal del producto.
“Actualmente se les identifica directamente, pero después van a portar una tarjeta inteligente, un dispositivo que va a permitir que en ese día carguen el combustible que tienen asignado, a la unidad que está asignada y a una estación definida. Tienen derecho a un promedio de entre cuatro y cinco galones. (...) En eso no entra el bus urbano que tiene su propio mecanismo”, dijo Alvarado.
NO INSTALARON LAS MESAS TÉCNICAS
A pesar de ese posible ordenamiento al transporte selectivo en Managua, la Coordinadora Nacional del Transporte (CNT) criticó que el presidente Daniel Ortega haya fallado a su compromiso y no instalara ayer las mesas técnicas de negociación entre los transportistas y los técnicos gubernamentales.
Extraoficialmente se conoció que ayer el Presidente pretendía reunirse con varias cooperativas del Occidente y Sur del país, para discutir mecanismos de regulación al sector transporte interurbano y selectivo. No obstante, la reunión se canceló y posteriormente se programó para hoy.
TEMA DELICADO
Roberto Delgadillo, presidente de la Asociación de Transportistas de Nicaragua en el sector carga, insistió ayer que ese sector está dispuestos a reunirse con el Gobierno para que los regule y les imponga tarifas que les permitan reducir sus costos y acceder a un subsidio como el transporte de pasajeros.
El subsidio de la carga permitiría la reducción en los costos de traslado principalmente de los productos de la canasta básica. De no subsidiar a la carga, el cobro por el transporte, principalmente de los granos básicos, podría incrementar hasta en un 45 por ciento, adelantó Delgadillo.
Pero, a pesar de que la problemática de la carga es el tema prioritario para la CNT, el Gobierno aún no instala las mesas técnicas.
“Hay mucha politiquería del Presidente (Ortega) en un problema tan serio como el del transporte nacional”, dijo Andrés Lara, líder de la CNT.
Lara criticó la supuesta pretensión gubernamental de crear mesas de negociación que sean coordinadas por alcaldes sandinistas y por miembros de los polémicos Consejos del Poder Ciudadano (CPC).
Los líderes de los transportistas están inconformes con la falta de atención gubernamental, sin embargo aún no han vuelto con las amenazas de paralizar el transporte a nivel nacional.
“No queremos que haya más daño para los nicaragüenses, sólo queremos que los problemas se resuelvan de la mejor manera”, declaró el transportista Antonio Betanco.