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Esperanza

“La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre”.

Friedrich Nietzsche (1844-1900), filósofo alemán.

Falsas promesas

Los fracasos del primer gobierno totalitario del FSLN, en los años ochenta del siglo pasado, fueron atribuidos por Daniel Ortega Saavedra y su vanguardia a la “brutal agresión del imperialismo yanqui, que les impidió dar los ríos de leche y miel prometidos” a quienes creyeron en sus falsas promesas de redención económica y social.

Actualmente, no existe tal agresión del imperialismo yanqui y con el petróleo que manda Hugo Chávez al FSLN sus altos precios no tienen por qué afectar el programa de gobierno de Ortega Saavedra. Lo que está al descubierto es que sus promesas de campaña fueron simple demagogia electorera, carente de capacidad y valor para enfrentar la realidad, sus decisiones constituyen acciones desestabilizadoras de su propio gobierno. Todos los indicadores garantizan que Nicaragua se encamina al desastre.

Ernesto Ruiz Salmerón

Policía

La falta de confianza de la población en la Policía Nacional comenzó desde el momento mismo que Daniel Ortega Saavedra les recordó sus orígenes revolucionarios y sandinistas, ordenándoles tácitamente renunciar a su institucionalidad y profesionalismo, convirtiéndose en instrumento represivo del FSLN.

Este retroceso institucional y profesional se puso de manifiesto en los excesos cometidos por los efectivos de la Policía durante el paro de los empresarios del transporte y también por la orden recibida de Ortega, que no presten auxilio a las autoridades judiciales cuando se trata de echar a robatierras y paracaidistas de las propiedades invadidas. Se confirma que sandinismo es sinónimo de totalitarismo.

Eleonora Carrasco Peña

Mal gobierno

La economía es el pilar fundamental en la política de un país. Este encarecimiento y las facilidades que se le han permitido a ciertos gremios como el transporte, es un craso error, cuando “personas capacitadas” no miden los impactos en el corto y mediano plazo, ya que tapan un hoyo y abren el más difícil de los abismos que se pudiese presentar, como es la destrucción o desaceleración de la economía doméstica de este humilde pueblo, que confió en la capacidad del actual bloque gobernante para elevar sus condiciones de vida. Zapatero a su zapato. Si hay capacidad real de gobernar hay que hacerlo como se debe, con justas medidas que beneficien a todos.

Berner Romero

Repitiendo errores

Es una antigua verdad que el que detenta el poder no acepta ni permite la crítica por muy bien intencionada y necesaria que sea, aún en función del bienestar de todos y del mismo Gobierno. También es muy cierto que el poder corrompe y socava el andamiaje socioeconómico de todo un país. Las desgarradoras lecciones de la historia, además, no cuentan en la mente de los políticos para cerrar las brechas dejadas por los anteriores dictadores, sino más bien para profundizarlas, a pesar de los avances sociales y tecnológicos en otras partes del mundo.

El punto es que estamos en Nicaragua en donde el juego político de todos los actores, oficialistas y opositores, es perverso, pancista y mezquino, pues prevalece sobre las urgencias y carencias de un pueblo que por siglos no encuentra solución a sus problemas. El actual Gobierno, despótico y nepótico, que debe su origen a una revolución popular, no difiere gran cosa del somocismo, antes bien son notorias algunas inquietantes similitudes, una lección que debió ser por todos aprendida a cabalidad para no reiterar los crímenes y los escándalos que a diario sacuden al país, sin que nadie vele por su futuro ante las amenazas de todo tipo que nos circundan.

Ortega continúa repitiendo los mismos errores por los cuales perdió el poder una vez, en lugar de convertirse en el estadista capaz y responsable para orientar el destino de 5.5 millones de nicaragüenses, cansados de un discurso noctámbulo, descalificador y agresivo, emprendiendo acciones que hagan de Nicaragua un país respetado, no de pantomima, con sólo abandonar la retórica intrascendente, enfrentar los problemas nacionales y poner a trabajar a los ineptos de su gabinete, o correrlos.

¿Acaso son actos inéditos el acoso a LA PRENSA, El Nuevo Diario y a los medios independientes? ¿No es corrupción el secretismo en los negocios del Estado y criminal el enriquecimiento ilícito de retorcidos personajes de la política y allegados? ¿No es una sucia artimaña conculcar el derecho al voto en la fecha programada de los ciudadanos del Caribe? Y para colmo, ¡qué incapacidad tan flagrante la de Ortega ante el paro del transporte y el alza de la canasta básica!

Porfirio J. Gómez

Invertir en educación

Invertir en la educación es una de las medidas más poderosas para disminuir la pobreza, la desigualdad y para promover el crecimiento económico sostenible. Ésta tiene muchos beneficios para los individuos, la sociedad y el mundo en general.

Algunos de estos beneficios son: 1. Permite a las personas leer, razonar, comunicarse y tomar decisiones informadas.

2. Aumenta la productividad, los ingresos y la calidad de vida de los individuos. Los estudios demuestran que cada año de escolaridad aumenta el ingreso individual en un promedio mundial de 10 por ciento.

3. Reduce la vulnerabilidad de las mujeres a las enfermedades. Los estudios indican que cada año de escolaridad reduce la fecundidad en diez por ciento, que las mujeres con mayor educación tienen bebés más sanos con menor mortalidad infantil y que los jóvenes con mayor educación (hombres y mujeres) registran menores índices de infección de VIH/Sida.

4. Es fundamental para el fomento de las sociedades democráticas.

5. Es clave para construir una fuerza laboral altamente calificada y flexible, que es la base de una economía dinámica y competitiva en el mundo globalizado.

6. Es crucial para crear, aplicar y difundir conocimientos y con ello fomentar las perspectivas de innovación de un país, sus ventajas comparativas y la entrada de inversión extranjera.

En Nicaragua veríamos sus efectos en la reducción de la basura en las calles, en los barrios, en un mejor trato entre individuos, etc.

Y sobre todo, la educación nos permitirá hacer una mejor elección de nuestros gobernantes, mediante la evaluación de sus propuestas.

Miguel Jiménez

“Beneficios” del Alba

Una buena parte de los nicaragüenses ya

va tropezando dos veces con la misma piedra, llamada FSLN. Ahora que desapareció la URSS como centro hegemónico de poder transnacional del socialismo marxista, Daniel Ortega Saavedra, sin consultar al pueblo nicaragüense, ha transformado Nicaragua en un satélite del aventurerismo del gobernante venezolano Hugo Chávez, el que ofrece a quienes se sometan a sus caprichos de dominación subimperialista el Socialismo del siglo XXI y los beneficios del Alba.

Esos “beneficios” ya los estamos viendo en Venezuela: desempleo masivo, corrupción desenfrenada, inflación galopante, desabastecimiento de productos de consumo popular, etc. También los estamos disfrutando en Nicaragua. Socialismo trasnochado es la desgracia de los pueblos que lo sufren.

Fabricio Molina Sandoval

Nación vikinga

Expreso mi opinión sobre el artículo, publicado el sábado pasado, del señor Emilio Álvarez Montalván, titulado “La nación vikinga celebra su cumpleaños”. La raza vikinga es un núcleo étnico caracterizado por el trabajo duro, asistencia mutua comunitaria y superación, y sus dominios se extienden más allá de la Escandinavia y Dinamarca.

Vestigios de su sangre se perfilan también entre la gente de Escocia, Islandia y otros países europeos, y sus rasgos genéticos aún se manifiestan en ciertas poblaciones de por alrededor del orbe.

Mis felicitaciones al señor Álvarez por tan interesante tema. Espero que el ejemplo que esta sociedad ha legado al mundo sirva como un patrón a emular para países que distan mucho de ser una democracia integral.

Mauricio E. Dávila

Omisión de nombre

En la edición de ayer de La Prensa, en la columna del periodista Douglas Carcache, Nada Personal, se omitió el nombre del autor. Ofrecemos nuestras disculpas.

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