La disminución de la diversidad genética de los cultivos “vuelve más vulnerable e insostenible” el suministro de alimentos, indicó ayer la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en un comunicado.
La FAO recuerda que durante el siglo pasado “se perdió en torno a las tres cuartas partes de diversidad genética de las variedades de cultivos agrícolas y que cientos de las siete mil razas animales registradas en sus bases de datos están amenazadas de extinción”.
La mayor parte de los alimentos del mundo proceden actualmente sólo de doce cultivos y catorce especies animales, destacó la FAO, que señala que “una menor diversidad genética significa menos oportunidades para el crecimiento y la innovación necesarios para impulsar la agricultura en una época de precios alimentarios en alza”.
El problema estriba en que “a medida que disminuye la biodiversidad se reduce la capacidad de adaptación de la agricultura a los desafíos medio ambientales como el cambio climático o la escasez de agua”.