BERLÍN .- El Dalai Lama se sumó hoy al duelo por las víctimas del terremoto en China y desde Berlín se sumó al luto oficial decretado por Pekín y llamó a "compartir la tristeza" de los damnificados.
"Desde el exilio rezamos por las víctimas y por tanta gente que ha perdido a sus únicos hijos, a sus amigos y sus propiedades", dijo el líder religioso tibetano al abrir su discurso ante la emblemática Puerta de Brandeburgo, la última y más emblemática cita de su gira por Alemania.
El Dalai Lama apeló a todos los tibetanos a suspender sus protestas contra China por espacio de unos días "en señal de solidaridad" con las víctimas y familiares del terremoto.
Ante las en torno a 20.000 personas que acudieron a escucharle el líder religioso volvió a subrayar que la denominada "cuestión" tibetana no es más que una "cuestión de justicia y moral".
El líder religioso budista agradeció los numerosos gestos de solidaridad con Tíbet que le han acompañado durante su gira y pidió a sus seguidores mostrar "la misma preocupación por las personas que sufren la falta de libertad y la violación de sus derechos en todo el mundo", y como ejemplo de lugares en crisis citó Darfur y Myanmar (antigua Birmania).
A su juicio, el fuerte interés que ha despertado "la causa justa" del Tíbet en el mundo se debe posiblemente a que se trata de una "protesta pacífica".
El Dalai Lama emplazó al mundo a resolver todas las crisis mediante la "no-violencia" y el diálogo, no sólo las internacionales, sino también los problemas cotidianos.
"El siglo XX fue un siglo marcado por el derramamiento de sangre. Convirtamos el XXI en el siglo del diálogo", exclamó.