Modesto, sencillo, risueño y bromista. Así es recordado por sus amigos, colegas y familiares el periodista Horacio Ruiz, quien falleció la noche del miércoles.
El periodista —quien se desempeñó como director de este Diario— fue velado anoche en la funeraria Don Bosco, donde asistió gran parte del gremio periodístico.
Los cumplidos llovieron durante la vela. Todos recordaban con gran cariño al periodista y lamentaban el vacío que deja en el periodismo nacional.
“Creo que si han existido editorialistas grandes en Nicaragua, Horacio Ruiz indudablemente es uno de ellos. Una pluma clarísima, pero además con una alta carga explosiva, irónica y sarcástica”, expresó Moisés Absalón Pastora, quien conoció a Ruiz desde 1991.
Todos los periodistas consultados concordaron al mencionar el talento de Ruiz. Quienes trabajaron con él o fueron sus alumnos, agradecían enormemente sus enseñanzas.
El periodista Ariel Montoya, director de la revista Decenio, llama a Ruiz “monstruo del periodismo autodidacta”, pues según explica, tuvo la habilidad de aprender por sí solo varios idiomas, y afinar su pluma, que se caracterizó por su sencillez, claridad y sabor.
Otra de las características que mencionan muchos periodistas veteranos es la habilidad de Ruiz de realizar varias tareas a la vez. Montoya, por ejemplo, cita una experiencia vivida en LA PRENSA hace ya varias décadas, cuando escribía un editorial, monitoreaba una conferencia de prensa que se transmitía por televisión, daba las orientaciones para la correcta realización del periódico y titulaba noticias.
La periodista Ángela Saballos cuenta que conoció a Horacio Ruiz en la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, en 1969. Él fue su maestro en la universidad, y luego su jefe en LA PRENSA.
Saballos opina que su mayor cualidad como periodista era la acertada titulación, que ella califica como “espléndida”.
En ese sentido, Roberto Sánchez, periodista y actual director del departamento de Patrimonio Histórico de la Alcaldía de Managua, dijo: “Creo que Horacio Ruiz es el más grande titulador que ha dado este país. No tengo idea de otro periodista que haya sido capaz de hacer titulares que en dos líneas resumía todo el reportaje”.
EJEMPLO DE SUPERACIÓN
Sánchez comentó que lo que más aprendió de Ruiz fue a profundizar con bibliografía y mucha lectura un reportaje.
“Horacio era capaz de tomar cualquier hecho y convertirlo en un gran reportaje (...) era capaz de convertir un pinocho y convertirlo en un reportaje”, agrega.
Asimismo, Sánchez trajo a colación la capacidad de superación que el desaparecido periodista mostró a lo largo de su carrera. “Creo que no se ha dicho con mucha claridad cómo Horacio Ruiz fue capaz de superarse en su condición de autodidacta. Horacio Ruiz comenzó como vendedor de periódicos, hasta llegar a ser Director de LA PRENSA, a mí me parece un ejemplo extraordinario. Además, Horacio Ruiz sabía inglés y francés, y lo aprendió solo”, añadió.
El periodista Carlos Fernando Chamorro, por su parte, recuerda a Ruiz como un hombre con mucho olfato periodístico, con mucha curiosidad, y un gran escritor”, y que su aporte al periodismo nacional está en sus escritos.
“PADRE MARAVILLOSO”
Horacio Ruiz nació el 8 de septiembre de 1929. Procreó nueve hijos, de los cuales siete estaban presentes en su vela.
Todos mencionaron lo cariñoso, “maravilloso” y “excepcional” que fue Horacio Ruiz como padre, y coincidieron en que a pesar de dedicar toda su vida al periodismo, nunca desatendió a sus hijos, sino al contrario, llevaba de la mano su labor de padre y periodista.
“Llevaba el periodismo a la casa”, recuerda Luz Helena Ruiz, una de sus hijas, quien comenta que entre los juegos que su padre realizaba con ella y sus hermanos estaba hacer descripciones y escribir cuentos.
Ruiz será sepultado a las 10:00 a.m. en el Cementerio General.