Cobijados entre las banderas centroamericanas y de países que conforman la Unión Europea ocho artistas celebraron el Día de Europa (9 de mayo), como un reconocimiento al trabajo por la integración y el apoyo a Centroamérica, en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío la noche del pasado lunes.
El recital Centroamérica Canta Unida fue inaugurado con el Dúo Guardabarranco, nicas que interpretaron sus melodías con un mensaje de “borrar las fronteras, ver los comunes y no las diferencias”.
La juventud se hizo presente con las interpretaciones de Manuel Contreras, de El Salvador, y María Pretiz, de Costa Rica, dos talentosos muchachos que denunciaron con sus cantos en trova y mezclas de jazz y rock-fusión las injusticias y la insensibilidad humana.
Panamá se hizo sentir con las piezas de Rómulo Castro, quien al igual que Álvaro Aguilar, de Guatemala, amenizaron al caluroso y cuantioso público.
Luego Súper G, principal exponente del género garífuna de Belice, calentó el escenario con punta, reggae y soca.
Pero la emoción explotó cuando el grupo garífuna nicaragüense Spirit Dancers apareció en escena con el contagiante ritmo característico del Caribe, para estremecer al público que admirado contemplaba las danzas, las cuales hablaban por sí solas de la cultura e historia de nuestros pueblos garífunas.
Para cerrar con broche de oro el trovador hondureño, Guillermo Anderson, hizo su presentación e invitó nuevamente a Belice y Nicaragua para clausurar la fiesta centroamericana con un ambiente de fraternidad, solidaridad y alegría entre nuestros pueblos, que hizo vibrar a muchos incluyendo a Francesca Mosca, Embajadora de Italia, quien no dudó en subir bailando al escenario y demostrar una vez más que las fronteras no son barreras para la hermandad.