Un día después de los sucesos violentos entre transportistas, pobladores y agentes de la Policía, la directora de esa institución, primera comisionada Aminta Granera Sacasa, salió al paso ante las críticas sobre la actuación de sus agentes y acudió a un encuentro con la comunidad de Las Maderas.
“Hemos estado revisando nuestra actuación... esto no puede volver a suceder... nosotros también lamentamos lo que hicimos, lamentamos la violencia, también hay heridos por parte de la Policía”, manifestó Granera.
Casi al tiempo que ella se retiró de Las Maderas, las autoridades policiales entregaron a la comunidad unos 20 detenidos durante los disturbios.
Granera también les propuso que dos heridos graves de esa comunidad fueran atendidos en el Hospital Carlos Roberto Huembes, donde están los policías lesionados bajo el mismo techo y atendidos por los mismos médicos; mientras un tercer herido pasará chequeo.
A su vez les aseguró que una psicóloga de la Academia Policial brindará atención a los niños de la comunidad que sufrieron trauma por los incidentes y acordaron emprender una liga de futbol entre el equipo local y la Academia de la institución.
La jefa policial les dijo: “Esto nos sirve de lección a ustedes y a nosotros como Policía (...), la violencia no nos lleva a nada”.
El gesto de Granera fue reconocido por quienes asistieron a la reunión la tarde de ayer, a pesar de que criticaron la actuación de los uniformados. El párroco del Sagrado Corazón de Jesús, Wilfredo Medrano, también abogó porque esta situación no se repita y en cambio se fomente la hermandad y la reconciliación como el Señor quiere.
Salomón Dávila García, expuso cómo los antimotines penetraron por la fuerza a su vivienda, “llegaron a agarrarme a balazos”.
María Lucrecia Reyes reclamó la forma en que su sobrino Larry Bladimir Rojas fue maltratado cuando ya había sido apresado. “Meta (a los agentes) a una academia humanitaria para que se pongan mejor cuando agarran a un reo, ya hecho reo no tienen por qué volarle palo”, dijo Reyes.
POBLADOR NARRA REPRESIÓN
El recuento que hizo Bayardo Orozco, uno de los pobladores, fue que unos 60 agentes de las fuerzas especiales incursionaron al lugar donde se encontraban y dispararon balas de goma y hasta armas de fuego, “hay una represión que captan las cámaras”, manifestó.
Expresó además que como resultado una mujer embarazada abortó a su hijo, después que intentó en vano evitar que su cónyuge y al menos dos personas lesionadas de gravedad, fueran llevados por la Policía.
A uno de los lesionados, Melvin González Ramírez, podrían amputarle uno de los pies. Éste fue herido cuando regresaba de su trabajo y es uno de los trasladados al hospital de la Policía. Su padre Róger González demandó ayuda de las autoridades a fin de que lo salven.
EL DETONANTE DE LA VIOLENCIA
El detonante de la violencia registrada la mañana del martes en ese sector fue la quema de dos cabezales estacionados a la orilla de la carretera, y sobre ese caso la jefa policial había confirmado horas antes que ya tienen identificados a los que causaron este hecho.
“Fueron transportistas, están dos detenidos, totalmente identificados que fueron ellos que quemaron los furgones”, dijo Granera.
También manifestó que hay diez expedientes por el delito de lesiones que pasaron al Ministerio Público, en los casos que han podido sustentar con evidencias las responsabilidades individuales.
SUCESOS DE LAS MADERAS
Sobre los sucesos de Las Maderas, la jefa policial explicó que “de manera general creo que la actuación de la Policía es legítima en el marco de la ley, en cuanto que estamos obligados por la Constitución a garantizar el libre ejercicio de los derechos y las libertades de los nicaragüenses a circular por las vías de Nicaragua, en actuaciones ya particulares de algunos compañeros nosotros tenemos que revisarlo y estamos revisando, revisamos anoche (martes) con todos los jefes, (y) el inspector general estamos viendo con cada uno”.
Reconoció que las escopetas utilizadas eran de balas de goma que producen lesiones y en raras ocasiones pueden provocar la muerte. “Hubo una exposición grande al riesgo al sacar armas de fuego... de los compañeros”, dijo.
No obstante, indicó que “quisiera pedir comprensión que es difícil donde ellos son agredidos, donde ellos son lesionados (...) es muy difícil controlarse y humanamente tener la cordura y la sensatez que en ese momento se requiere, sin embargo, estamos trabajando con ellos, estamos trabajando con la población”.
EL MUERTO DE LEÓN
Por otra parte, Rafael Quinto, dirigente de la Unión Regional de Cooperativas del Transporte Colectivo (Urecootraco) dijo que “lamentablemente nuestro compañero (Pedro Martínez) falleció de la golpiza que recibió en estos enfrentamientos de transportistas y la Policía, éste es uno más de la lucha, han caído más, nosotros vamos a seguir defendiendo”.
Según Carlos Martínez, hijo del transportista fallecido, el martes su padre fue golpeado por la Policía y en el Hospital Óscar Danilo Rosales (HEODRA), le diagnosticaron paro cardíaco, por lo que enfatizó que la Policía fue la culpable y que los mismos Derechos Humanos han dicho que sí van a denunciar ese caso.
“De qué sirve denunciar a esta gente si el principal es Daniel Ortega, mi Presidente, el que dice que es el presidente de los pobres”, dijo Martínez.
EN TIPITAPA
La muerte del transportista Luis Martín Treminio, de 29 años, habitante de Tipitapa, manchó de sangre el décimo día del paro de transporte interurbano, de carga y taxistas. Sin embargo el hecho, de acuerdo con los dirigentes transportistas, no tiene relación con los plantones ubicados en ese sector.
“Eso no tiene nada que ver con los plantones”, manifestó Andrés Lara, presidente de la Coordinadora Nacional del Transporte. Aparentemente la muerte de Treminio ocurrió durante una discusión con tres hombres que circulaban en la camioneta con placas M108–201, en el sector conocido como El Adoquinado. Los hechos ocurrieron a las cinco de la mañana de ayer.
“Parece que fue una falta de tolerancia entre ambos conductores, que dejó la muerte de una persona”, manifestó el comisionado Adolfo Marenco, segundo jefe de la Policía de Managua, pues la muerte de Treminio se dio cuando éste discutió con el conductor de la camioneta, Rosario García Jirón, de 61 años, ya detenido, quien presuntamente disparó un arma calibre 22.
La Policía de Tipitapa, además de detener a García Jirón, arrestó a José Daniel García Maradiaga, de 33 años, ambos resultaron lesionados debido a que antes de los disparos los conductores de ambos vehículos se liaron a golpes y hasta dañaron los vehículos. El hecho aún está siendo investigado.
(Con la colaboración de Eddy López, corresponsal de León).