El sistema energético nacional se encuentra tan inestable que hasta un “estornudo” técnico en alguna planta generadora desencadenaría una serie de apagones.
Las continuas promesas del Gobierno de cero apagones constantemente se ven enterradas por las fallas técnicas inesperadas y los consiguientes apagones que siguen atormentando a la población.
El lunes pasado el titular de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), Ernesto Martínez Tiffer, pronosticaba con optimismo ante los medios de comunicación oficialistas el fin de los apagones con la entrada en operación de las denominadas plantas Albanisa.
Estas plantas aportarían al alicaído sistema 40 megavatios de energía. Sin embargo, la planta estatal Las Brisas reportó en horas de la mañana de ayer problemas técnicos y tuvo que salir del sistema, ocasionando un déficit que alcanzó los 60 megavatios.
Esto provocó que el Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC) reportara a la distribuidora eléctrica Unión Fenosa la falta de energía para cubrir la demanda, por lo que la transnacional española tuvo que aplicar un programa de cortes de energía programados.
La planta Las Brisas pudo entrar a operar al sistema en horas de la tarde, dejando el déficit en cero. Sin embargo, el CNDC registra la falta total de reservas, por lo que cualquier otro incidente en algunas generadoras inevitablemente provocará racionamientos.
CIEN MEGAVATIOS CON DIESEL
Un problema que eventualmente golpeará a los usuarios del sector eléctrico es el hecho que el Gobierno, para sostener al sistema, está utilizando diesel para generar hasta cien megavatios de energía.
Éstos surgen del aporte de las plantas Albanisa, Las Brisas y la contribución parcial que hacen las Hugo Chávez.
El uso del diesel aumenta considerablemente los costos de generación, los que luego se trasladan a la tarifa eléctrica.