Una serie de atentados con bombas prácticamente simultáneos ocurridos el martes en varios mercados de la ciudad turística india de Jaipur (noroeste) causaron al menos 80 muertos y 200 heridos.
“Tenemos noticias de 80 muertos”, aseguró el Ministro del Interior del Estado de Rajastán, Gulab Chand Kataria, quien añadió que la policía detuvo un sospechoso que “está siendo investigado”.
Según las imágenes de televisión, una de las bombas estalló cerca de un templo hindú, dejando bicicletas y otros vehículos destrozados en medio de manchas de sangre.
“No toleraremos semejantes acciones”, dijo el primer Ministro de Rajastán, Vasundhara Raje.
La policía dijo que las siete explosiones se produjeron en intervalos de unos minutos en esa localidad, a unos 260 kilómetros de Nueva Delhi.
“Se trata de un atentado terrorista. No hubo información” de inteligencia que lo anticipase, dijo a la televisión el director general de la policía, A.S. Gill.
Las autoridades indias suelen acusar de este tipo de ataques a los militantes islamistas con base en Pakistán. “Los responsables de estos ataques tienen conexiones con el extranjero”, denunció el Viceministro del Interior del Estado, Shriprakash Jaiswal.