La tarde de ayer fue encontrado el cuerpo de una niña de unos 11 años en la margen del río Virilla, que pertenece a uno de dos pequeños nicaragüenses que desaparecieron el domingo en La Carpio, confirmaron fuentes oficiales.
Joselin Aparicio Aguirre, de 11 años, fue encontrada en el río Virilla, uno de los ríos que flanquean a esta comunidad. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) hizo el proceso para levantar el cuerpo y determinar las causas de su muerte.
La niña fue encontrada alrededor de las 4:00 p.m., de ayer, mientras agentes judiciales y policiales intensificaban la búsqueda para intentar dar con el paradero de su hermano José Antonio, de 9 años, quien permanecía desaparecido.
No se sabe el origen de la tragedia, pero tras el hallazgo de la niña se especuló que se trataría de una venganza.
Joselin y José Antonio Aparicio Aguirre, hijos de José Antonio Aparicio y Ruth Aguirre, salieron de su humilde vivienda, ubicada sobre un barranco en un sitio conocido como Las Gradas, hacia una pulpería ubicada en la entrada del asentamiento, sobre la calle principal.
“Dijeron que iban a hacerle unas compras a la tía para una sopa y les dije que no, pero no hicieron caso”, relató Geovanny, hermano de los niños, quien añadió que ellos portaban 14 mil colones (unos 28 dólares).
No obstante, según la Policía, los menores no llegaron al local comercial. Pero las versiones de las que administran la pulpería , varían. La dueña de la pulpería donde comprarían dijo que nunca llegaron al sitio. “Ellos son clientes pero ayer no vinieron. En ningún momento los vi ayer, ni dentro ni fuera del negocio", dijo Marjorie Fernández.
En tanto, Gloria Treviño, una de las que despacha en el local, dijo que la niña llegó a comprar chile dulce (chiltomas), pero que luego no la volvió a ver.
Tras la desaparición de los niños, los vecinos de La Carpio iniciaron una intensa búsqueda, sin el respaldo de la Policía.