GUATEMALA .- Los vecinos de una comunidad del municipio de Fraijanes, al sureste de la capital guatemalteca, violaron hoy el Estado de Prevención al realizar una violenta protesta en contra del alza a la tarifa del transporte, que dejó al menos cinco heridos y una decena de detenidos.
Desde el pasado jueves reina en Guatemala un Estado de Prevención que prohíbe cualquier manifestación pública, salvo previa autorización, que decretó el gobierno del presidente Alvaro Colom, para poner fin a un paro del transporte de carga pesada, que dejó 48 detenidos y millonarias pérdidas económicas.
Los airados vecinos de la aldea Puerta del Señor, en Fraijanes, armados de machetes, piedras y palos, bloquearon hoy la carretera que conduce a la capital en protesta por el alza al pasaje del transporte.
Ante esa violación al Estado de Prevención, las fuerzas de seguridad acudieron al sitió para quitar las barricadas, lo que motivó un enfrentamiento con más de 500 manifestantes.
La policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar la protesta pero fueron atacados por los inconformes, lo que dejó al menos unos cinco lesionados, entre ellos dos soldados que resultaron heridos por las piedras que lanzaron los vecinos.
Varios niños y mujeres también resultaron con síntomas de intoxicación y unas diez personas fueron capturadas, según los informes oficiales.
La protesta, que se inició desde la noche del domingo según los vecinos, es por el alza por más de un quetzal (13 centavos de dólar) al pasaje del transporte que han decretado los transportistas debido al alza de los combustibles.
El pasaje hacia ese lugar cuesta ahora unos 67 centavos de dólar.
Las actividades comerciales y laborales se vieron interrumpidas por la protesta debido a que muchos pobladores no pudieron salir hacia sus trabajos a la capital y a la ruta hacia El Salvador.
Con la intervención de un párroco del lugar, los vecinos iniciaron un diálogo con las autoridades para encontrar una solución a la subida de la tarifa.
Esta es la primera protesta que se realiza en Guatemala desde que el pasado miércoles Colom decretó un Estado de Prevención a nivel nacional, con el fin de conjurar el paro del transporte de carga pesada, para garantizar el abastecimiento de alimentos y combustible.
Esa medida, contemplada en la Ley de Orden Público, faculta al Ejecutivo a la utilización de la fuerza para evitar manifestaciones o protestas públicas que tengan como objetivo interrumpir la prestación de los servicios.