Uno de los secretos de la guerrilla colombiana es éste: el presidente Daniel Ortega ofreció supuestamente armamento a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla más cruel y antigua del continente, según información de inteligencia colombiana que destapó la semana pasada el diario español El País.
Ortega no está solo en este cometido y lo acompañan el mandatario venezolano Hugo Chávez y su homólogo ecuatoriano Rafael Correa, que hicieron gestiones y promesas por separado, dice la denuncia.
La amistad de Ortega con la guerrilla colombiana se origina antes de 1979, cuando los sandinistas conspiraban para botar a la dictadura de los Somoza.
Pero esa amistad se solidificó cuando el secretario general del FSLN condecoró a Manuel Marulanda, alias “Tirofijo”, el jefe supremo de las FARC, en San Vicente del Caguán, Colombia, en 1999. Cortesía entre amigos, las FARC fueron de los primeros que felicitaron a Ortega después de su reelección en 2006.
Según una serie de reportajes, basados en los correos electrónicos de “Raúl Reyes” —segundo jefe de la guerrilla colombiana, asesinado por Colombia el primero de marzo pasado en Ecuador—, Ortega le hizo saber en febrero pasado mediante Chávez a los guerrilleros que les iba a “enviar unas caucheras viejitas (fusiles según la clave de la guerrilla) que tenía guardadas por allí, y que él sabía que todavía funcionan”.
GRAVE PARA EL PAÍS
Los correos, hasta ahora, no han revelado mayores conexiones entre la guerrilla y Ortega, pero Javier Meléndez, director del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp) en Managua, organización que ha estudiado el tráfico de armas en los últimos 20 años, dice que de comprobarse la denuncia sería catastrófico.
“Sería la primera vez que el Estado de Nicaragua después de 20 años es formalmente vinculado a estas situaciones de tráfico de armas a grupos irregulares”, dijo Meléndez por teléfono.
El experto aseguró que lo primero sería determinar quién hizo exactamente el ofrecimiento, porque también pudo darse la posibilidad de que operadores políticos cercanos al mandatario participaran de este negocio, aprovechando las facilidades porque “se sienten que pueden usar estas operaciones con el apoyo de instituciones gubernamentales, porque hay una relación de ideología y simpatía profunda entre Ortega y el jefe de las FARC”.
Meléndez sugirió que se haga una averiguación, cuyas conclusiones sean presentadas a la prensa nacional e internacional para despejar cualquier duda del involucramiento del Gobierno.
Ortega en el pasado ha llamado hermano a Marulanda, lamentó la muerte de “Raúl Reyes” y defendió a la organización cuando la acusaron de terrorista.
Ayer no hubo actividades presidenciales y no fue posible obtener una versión oficial del Gobierno de Ortega.
Quien sí salió al paso de las denuncias fue Chávez, quien en su programa Aló Presidente dijo que esa computadora daba para todo, y “es como para montar una obra de teatro de humor”. “Es una ridiculez, pero hay que ponerle cuidado a la ridiculez. Porque así como (el Presidente estadounidense George) Bush inventó las armas de destrucción masiva (en Irak), ahora otra computadora dice que estamos apoyando el terrorismo, que le damos dinero y armas a las FARC, buscando la excusa para eliminar a Chávez”, declaró.
LA DENUNCIA
Sin embargo, en los correos electrónicos de “Reyes” citados en el diario español, se detalla cómo Venezuela estaba sirviendo de puente de la guerrilla con los mercados de armas de Europa del Este, con el objetivo de conseguir misiles tierra-aire con los que hacerle frente a las presiones de la aviación colombiana.
El 8 de febrero de 2008, uno de los correos del dirigente Iván Márquez explica a los demás miembros del secretariado, que Chávez sondeó ante las autoridades de Bielorrusia la posibilidad de enviarles armas.
“El amigo de Bielorrusia le sugirió trabajar el paquete por la vía del mercado negro para evitar problemas. El 17 de este mes llega a Caracas un alto delegado de ese amigo para concretar el listado. Ángel (el nombre clave de Chávez) nos pidió estar allí para que cuadremos personalmente con el delegado, eso es clave”, cita el correo.
El amigo supuestamente es Víctor Sheiman, secretario del consejo de seguridad bielorruso, hombre cercano al Presidente de su país y con mucha influencia porque además estuvo encargado de contratos de ventas de armas a Venezuela por un monto equivalente a 720 millones de dólares.
CONEXIÓN ECUADOR Y FMLN
Reyes explicó en esas correspondencias que “los vecinos de al lado” (Ecuador) se comprometieron también a ayudar buscando las caucheras, incluyendo la instrucción”.
Otras rutas para abastecer armas la encabezarían un contacto en El Salvador, que resultó ser Luis Merino, actual diputado ante el Parlamento Centroamericano y ligado al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
Merino es conocido como “Ramiro” y al parecer puso en contacto a la guerrilla con dos traficantes australianos que se reunieron el 5 de septiembre de 2007 con el jefe guerrillero Iván Márquez, en Venezuela. En esa ocasión le ofrecieron fusiles AK y Draganov, lanzagranadas y misiles a “buen precio”.
La transacción fue contada con lujo de detalles por el propio Iván. “Ellos efectúan las compras sin necesidad de anticipo, pero cuando el material esté en el barco, piden que se cancele el 50 por ciento. Las movidas del dinero se hacen a través de un banco en el Pacífico. Una vez que salga la carga, puede durar un mes o mes y medio para llegar a Venezuela”.