El Arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, considera inadecuada la realización de un referendo durante los comicios municipales, para consultar a la población si el presidente Daniel Ortega tiene la capacidad para continuar con su Administración, ante la falta de respuestas a la crisis de gobernabilidad que afecta al país.
“Yo pienso que no es cuestión de retirar a alguien, yo creo que hay que afrontar el problema; yo creo que en esta cuestión (crisis del país) no hay que lanzar otras ideas, ahorita el problema es el transporte, es la alimentación, es la luz (energía eléctrica), y yo creo que en esto, el Presidente (Ortega), no hay duda, encabeza él la administración del Gobierno, pero junto a él estamos todos”, declaró ayer monseñor Brenes.
El Movimiento Vamos con Eduardo propuso el pasado jueves, mediante un comunicado, que ante la falta de respuestas del presidente Ortega a los diversos problemas que inciden en Nicaragua, se realice un referendo para que el pueblo decida si lo considera capaz de seguir gobernando.
PIDE TRANSPARENCIA
Monseñor Brenes dijo que ante el malestar de la población, que considera que el Gobierno no brinda respuestas a la crisis, tanto los medios de comunicación como la Iglesia tienen la responsabilidad de hacer un llamado a las autoridades pertinentes, para buscar la solución al conflicto.
Para el prelado católico, la percepción de la Iglesia sobre el interés del Gobierno de buscar soluciones, es que lo hace a medias, sin la fuerza necesaria.
“Pienso que ha habido un cierto interés, pero no con toda la fuerza que se debería de hacer”, enfatizó.
Aunque no quiso ahondar sobre las propuestas de algunos políticos, de que parte de la solución depende del buen uso de la ayuda venezolana, monseñor Brenes dijo que todos los presupuestos deben manejarse con la mayor transparencia.
SIN MANIPULACIONES
Al ser consultado sobre unos anuncios de televisión en que el cardenal Miguel Obando y Bravo hace una oración y aparecen imágenes del presidente Ortega y su esposa Rosario Murillo, monseñor Brenes comentó que siempre la oración es buena, pero sin manipulaciones, porque lo importante es buscar el bien común de todos, y no un bien personal.