La Comunidad Salesiana de Nicaragua realizará el próximo domingo 18 de mayo, en la ciudad de Granada, su Gran Asamblea General, actividad que será dedicada al cardenal Miguel Obando y Bravo.
El evento contará con la participación del cardenal de Honduras, monseñor Oscar Rodríguez, quien ya confirmó su asistencia.
Luis Cuadra, ex salesiano y coordinador del evento, explicó que durante la asamblea de antiguos y antiguas ex alumnas y ex alumnos de la orden salesiana, se elegirá a la nueva junta directiva que durante los próximos dos años regirá el destino de esa comunidad a nivel nacional e internacional.
De acuerdo con Cuadra, el llamado también se va a centrar en hacer conciencia a los ex alumnos y alumnas a ser partícipes de la vida sociopolítica del país y animar el espíritu que ha caracterizado a los salesianos, en el servicio a la comunidad.
TODO LISTO
La celebración se llevará a cabo en la ciudad de Granada, el próximo domingo, en el Hotel Alambra, de esa ciudad.
“En la asamblea el llamado va a ser que todos los antiguos alumnos y alumnas sean partícipes en cuanto a los valores positivos y propositivos de la sociedad. El salesiano debe ser un gestor comunicador de la sociedad. La idea es invitar a todos los ex alumnos de Nicaragua para que se integren al proceso de integración, desempeñando una vida de participación sociopolítica en la toma de decisiones y cambiar el esquema social para bien de la sociedad”, reiteró Luis Cuadra.
El laico salesiano también explicó que Nicaragua será sede del Encuentro Regional de la Comunidad Salesiana, evento que se llevará a cabo los días 6, 7 y 8 de noviembre, donde también la ciudad de Granada será anfitriona del encuentro.
La Comunidad Salesiana fue fundada por el sacerdote católico Don Bosco, quien es venerado en casi todo el mundo, por el espíritu altruista que caracterizó su vida.
En Nicaragua, la orden Salesiana ha descollado en el ámbito de la educación, donde ha dejado una gran huella por la calidad de sus centros de enseñanza.
También ha impulsado el deporte entre los jóvenes como una forma de llevarlos a los pies de Jesús y alejarlos de los vicios.