El Hospital de Atención Psicosocial José Dolores Fletes ya cuenta con una capilla para brindar el “alimento espiritual” a los internos y personal que labora en el mismo, de acuerdo con el director de ese centro, Ricardo Aguilar.
La capilla fue inaugurada por monseñor Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, quien la bautizó con el nombre de San José. La capilla conforma el apostolado de los enfermos que impulsa la Iglesia católica con ayuda de laicos interesados en paliar las dificultades de los casi 160 internos que reciben atención especializada.
“En este hospital hay grandes necesidades, como en muchos de nuestros hospitales, de manera especial, la medicina y el tratamiento que utilizan es bastante caro, por lo que se necesita (un) buen presupuesto de parte del Minsa, además de personas generosas, porque el trabajo que hace el personal médico es bastante duro”, manifestó Brenes.
En ese sentido, el director del Hospital Psiquiátrico, Ricardo Aguilar, reiteró que las necesidades son muchas, ya que a pesar de que cuentan con un presupuesto asignado por el Ministerio de Salud (Minsa), éste no es suficiente para solventar todos los gastos en los que recurre ese centro hospitalario.
“Como en toda casa de pobre, arañamos un lado, para tapar ahí, aunque se nos destape otro”, indicó Aguilar.
Monseñor Brenes agregó que las personas con problemas psicosociales muchas veces son olvidados por las instituciones del Gobierno, ya que “es notorio cuando deambulan en los departamentos, muchos de estos enfermitos. Tal vez con alguna medicina, con algún cuidado, podrían tener una mayor actitud, es digno de encomio el trabajo que realizan los doctores y enfermeras”, dijo.
Aunque existe un grupo de ciudadanos que apoya al Hospital Psiquiátrico con actividades como llevar alimentos a los enfermos por lo menos una vez al mes, o donar ropa para los internos, el doctor Aguilar insiste en que ese centro necesita de más recursos, ya que no sólo se atiende a los que se encuentran recluidos, sino que se brinda a diario, en consulta externa, atención a un estimado de entre 30 y 40 personas.
“Aunque nos den lo que necesitamos, a los precios que están los productos que adquirimos, el presupuesto se nos viene achicando, como los salarios, eso sin meter la infraestructura”, observó Aguilar.
Para el director del Hospital Psiquiátrico, el tema de la infraestructura es otro de los graves problemas que enfrentan, ya que muchas de las secciones del mismo no parece que pertenecieran a un centro hospitalario; estima que los internos tienen derecho a mejores condiciones, como su cama, su mesa de noche, porque sólo algunas de las áreas cuentan con esas condiciones.