“Gracias a Dios”, fueron las palabras de la adolescente que llamaremos “Princesita”, luego que escuchó la lectura del portavoz del tribunal de jurado en el juicio oral y público que declaró culpable a Domingo López Sánchez, por el delito de violación contra ella y dos de sus hermanitas.
El veredicto se conoció ayer en Siuna, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
“Princesita” fue violada por el acusado desde los 9 años de edad, en una comunidad del municipio de Mulukukú, y producto del constante abuso salió embarazada y tiene un bebé de dos años.
La defensora pública Blanca Liliam Molina trató en todo momento de distraer la atención del honorable tribunal de jurado, con el argumento de que las niñas fueron sacadas de su comunidad sin el consentimiento de su mamá, para presentarlas en el juicio.
DEFENSORA DE UN VIOLADOR
También utilizó el argumento de que no se realizó la prueba de ADN al niño de “Princesita” y a su defendido para determinar la paternidad.
En tanto, Manuel de Jesús Aguirre, representante del Ministerio Público, logró demostrar que el acusado es el responsable de abusar sexualmente de las tres menores de edad, con las pruebas testificales y periciales que ofreció durante el juicio.
La oficial Cristina González, investigadora, detalló al tribunal de jurado los pormenores de las pesquisas que iniciaron cuando “Princesita” llegó a la unidad policial de Mulukukú a denunciar al acusado, quien además había abusado sexualmente de sus hermanitas “Mari” y “Kati”, cuando ambas tenían 8 y 9 años de edad, respectivamente.
Asimismo, el especialista forense, Richard Larios Navarrete, en su dictamen médico afirma que al examinar a las menores encontró ruptura del himen de vieja data.
La defensa presentó como testigos a dos personas muy allegadas al acusado, quienes señalaron que nunca vieron nada de los hechos acusados.
VÍCTIMA LE GRITÓ A VIOLADOR
Durante el juicio, el violador decidió hablar y en su declaración pretendió argumentar que las acusaciones de las menores se presentaron por problemas de propiedad.
En ese momento, “Princesita”, airada, gritó desde la sala que era mentira todo lo que había dicho el violador en su declaración.
López Sánchez enfrentó en Siuna dos juicios en los que fue absuelto por supuesto abuso deshonesto contra una menor de seis años, cuyo parentesco es muy cercano a él, pero no se pudo librar del delito de violación en contra de otras tres menores.
Finalmente la justicia brilló y fue la sociedad de Siuna, a través del tribunal de jurado, quien se encargó de llevar consuelo a “Princesita” y sus dos hermanitas, quienes tienen un trauma producto de los constantes abusos sexuales del imputado.
La conformación del jurado de conciencia en este juicio era de tres mujeres y dos hombres, quienes, después de analizar detenidamente las pruebas periciales y testificales que presentó el Ministerio Publico, resolvieron emitir un veredicto de culpabilidad.
El juez de juicio, Pedro Pablo Suárez Martínez, programó la audiencia de debate de penas para el próximo lunes a las dos de la tarde.
La defensora, Blanca Liliam Molina, no tuvo más que resignarse a perder en su ardorosa defensa de un violador.