Representantes de sectores políticos y sociales del país coinciden en que el presidente Daniel Ortega hizo “gala” de su demagogia y retórica en la Cumbre Alimentaria del miércoles, donde quiso convencer a los delegados de otros países de las supuestas bondades que ofrece el “socialismo” que impulsa el mandatario venezolano Hugo Chávez.
El problema es que Ortega se empeñó en promover la Alianza Bolivariana de las Américas (Alba) y se olvidó de conseguir resultados para resolver el problema de la carestía de los alimentos y los derivados del petróleo.
El ex vicepresidente José Rizo considera que fue el “desperdicio de una hermosa oportunidad, para abordar este tema con seriedad (crisis alimentaria), y sin el ingrediente político regional que se le quiso dar”.
“Luce como una caja de resonancia de las actitudes y posiciones del presidente Chávez, parece que quiere encadenar el futuro político y económico de Nicaragua a las veleidades que pueda tener el régimen venezolano, eso es lamentable”, indicó.
JUEGA CON EL PUEBLO
Monseñor René Sándigo, secretario general de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, lamentó que la Cumbre Alimentaria no haya tenido éxito.
“La iniciativa fue positiva, pero si predominan intereses políticos ideológicos no se gana mucho y a la larga hay iniciativas que son dominadas por ese clima, y por eso no se logran los objetivos que en efecto son importantes para la sociedad”, dijo el Obispo de Chontales.
“No podemos jugar con el hambre del pueblo, las necesidades del pueblo”, declaró Sándigo.
MORALES LA VIO EXITOSA
El Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, catalogó la Cumbre Alimentaria como un éxito, por la alta capacidad de convocatoria que demostró el presidente Ortega, aunque dijo desconocer detalles de los acuerdos.
Morales minimizó la objeción del Presidente de Costa Rica, Óscar Árias, y de los representantes de El Salvador, quienes se negaron a firmar la declaración de la cumbre.
“Tiene razón (Arias), es el Presidente de un país libre y soberano, tiene su propio criterio. Yo no escuché eso, porque no estuve en un ciento por ciento pendiente de lo que estaba ocurriendo, pero si lo hizo lo hizo bien”, comentó Morales.
También justificó la ausencia de algunos presidentes que habían sido invitados, entre ellos Hugo Chávez y Álvaro Colom. “Eso no quiere decir que anula o minimiza la importancia de la reunión, pero hubo excusas bien claras”, insistió Morales.
POR ATACAR LA LIBERTAD
El presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, el liberal Francisco Aguirre Sacasa, dijo que la cumbre, organizada por Ortega, “fracasó” debido a los constantes ataques al libre comercio.
“En el fondo ese ataque al libre mercado contribuyó al fracaso de la cumbre, porque sencillamente dos de los países que estaban allí, El Salvador y Costa Rica, rechazaron firmar la declaración, lo cual es prácticamente inaudito en una conferencia como ésta”, destacó Aguirre.
Para el legislador, la cumbre terminó como un “calentamiento de motores”, al cual no asistieron ni los mecánicos, ni los corredores, ni el público, al referirse a la ausencia de los presidentes de México, Venezuela, Guatemala, El Salvador y Panamá.
Agregó que otro punto en contra de la cumbre es que la declaración final está llena de “retórica”, pero “vacía” de acciones reales.