Un tribunal de jurado, compuesto por cuatro hombres y una mujer, absolvió ayer al imputado Domingo López Sánchez, quien fue acusado por el Ministerio Público por abusos sexuales en contra de una familiar cercana a él.
El hecho presuntamente ocurrió en la comunidad El Plátano, en el municipio de Mulukukú, en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN).
La cónyuge de López Sánchez llegó al juicio oral y público a defender a su esposo, afirmando que nunca le vio a éste ningún intento de abusar de su familiar.
Sin embargo, esta misma mujer, en declaraciones ofrecidas a la Policía Nacional, expresó que no denunció a su marido por temor, ya que el acusado la mantuvo amenazada de muerte, pero en el juicio negó que haya declarado ante las autoridades.
JUICIO POR VIOLACIÓN A TRES
A las dos de la tarde de ayer Domingo López Sánchez no se libraba totalmente de la justicia, porque inició otro juicio en su contra por el supuesto delito de violación a tres menores de edad, cuyo parentesco también es cercano a él.
Una de ellas, a la que por razones obvias llamaremos con el seudónimo de “Princesita”, refiere en el expediente que fue presuntamente abusada sexualmente por el imputado, desde el año 2000, cuando ella apenas tenía 9 años de edad, y a los 17 resultó embarazada. Hoy la jovencita tiene un hijo de dos años de edad, cuyo padre es el acusado.
La otra menor que llamaremos “Kati” fue presuntamente abusada por el acusado en el año 2003, cuando ella tenía 8 años; hoy la pequeña cumplió 13.
Otra de las menores que llamaremos “Mari” declaró que el imputado abusó de ella en octubre del año 2007, cuando ella tenía apenas 9 años, hoy tiene 10 años de edad.
BAJO AMENAZAS
Rola en el expediente que Domingo López Sánchez supuestamente mantuvo amenazadas de muerte a las tres menores y a su madre, y cuando las menores se negaban a tener relaciones sexuales con él, las agredía.
En el expediente se manifiestan las presuntas violaciones de López Sánchez en contra de las pequeñas, las que se supone hacía en el momento que salía a realizar las labores del campo.
“Princesita” tuvo que huir de la comunidad El Plátano porque en una ocasión que se negó a sostener relaciones sexuales con su agresor, éste le puso un machete en el cuello, con la amenaza de matarla, entonces decidió marcharse del lugar.
TRISTE RECUERDO CON SU HIJO
“Princesita” decidió dejarle a su madre, al niño que fue producto de la supuesta violación, ya que el pequeño la hacía recordar aquellos momentos desagradables que vivió debido a los constantes abusos a que fue sometida por el acusado.
La sicóloga María de los Ángeles Jarquín dijo que la madre de las niñas le manifestó que no va a declarar en contra del acusado.
En Mulukukú (lugar del hecho) y en Siuna (donde se desarrolla el juicio) este suceso ha causado diversas reacciones, por lo que supuestamente López Sánchez hizo en contra de las cuatro menores de edad.