Como una medida de presión para cerrarles la boca, calificaron tres mujeres de Tipitapa la querella por injurias y calumnias que contra ellas presentó el juez Guillermo García, a quien denunciaron ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por presunto acoso sexual.
Karen Torres, una de las denunciantes, expresó que “testigos es lo que más sobran”, como una reacción a las palabras del presidente de la Corte, Manuel Martínez, quien recientemente declaró que no habían pruebas contundentes en contra del juez García.
Sandra Blandón, otra de las quejosas, manifestó que el juez García no podía contrademandarlas porque hay una acusación en contra de él que está siendo preparada por la Fiscalía, y la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional (DAJ) tiene suficientes pruebas recabadas en contra del judicial.
Sobre las declaraciones del magistrado Martínez, que dan apoyo moral al juez García, Blandón indicó que “él (García) jamás me habría dicho algo delante de otra persona” y también alegó que la Corte no ha hecho nada sobre las quejas.
Marjorie del Carmen Urbina Rugama, la tercera mujer que denunció al juez García, afirmó que no se va a “echar para atrás” en su denuncia en contra del juez García y añadió que tiene un testigo del supuesto acoso del juez.
La audiencia por injurias y calumnias en contra de las mujeres se iba a realizar ayer por la tarde, en el Juzgado Único Local Penal de Tipitapa, a cargo de la juez Claudia Chamorro, pero no se llevó a cabo debido a la huelga que los secretarios judiciales mantienen en demanda de beneficios económicos.
García ha alegado que con la querella su objetivo es defender su integridad personal como autoridad judicial y para proteger a su familia.