El Departamento de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) informó que la sensación de bochorno o calor intenso se debe a la disminución de la velocidad de los vientos y no a un aumento de la temperatura.
Javier Jiménez, pronosticador de turno del Ineter, dijo que esto ocurre por la transición de la temporada de verano a invierno; pero es en mayo cuando los vientos se vuelven menos intensos que en meses anteriores.
En la actualidad la velocidad de los vientos oscila entre los ocho y 12 kilómetros por hora. Semanas atrás promediaban, con facilidad, velocidades mayores a 20 kilómetros por hora.
En Managua la temperatura máxima histórica, para el mes de mayo, es de 38.5 grados centígrados, pero ayer se registraron 36.3 grados. El lunes la temperatura fue de 34.9 grados, lo que demuestra que no se han superado los registros históricos.
“Para el mes de mayo en Chinandega tenemos 41 grados centígrados como norma histórica, ayer reportamos 36.1 grados, sin embargo, en esa zona probablemente la sensación térmica es mayor dado al poco movimiento del viento y la humedad procedente del Océano Pacífico. Las temperaturas se han mantenido en el rango normal, no hay un incremento, esa sensación es por la poca velocidad de los vientos”, aseguró Jiménez.
De acuerdo con el Ineter la temporada de invierno se instalará en la tercera decena de mayo en la región del Pacífico, Centro y Costa Atlántica.