publicidad
Managua
12:38 am
08.05.08
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Internacionales
Un cadáver flota en la zona de la ciudad costera de Labutta, en el delta del río Irrawaddy, donde el ciclón Nargis inundó el área y destruyó el 95 por ciento de las edificaciones, según organismos humanitarios. ( LA PRENSA/AP)
Podrían ser 100 mil los muertos
Embajada de EE.UU. estima esa cifra de muertes en Myanmar
Millones quedan sin hogar. Comunidad internacional pide entrada libre para llevar la ayuda
LABUTTA, Birmania/AFP
publicidad
Descontento popular con la junta militar

A orillas del lago Inya, en Yangón, los vecinos hacen cola para asearse, lavar su ropa y llevar algo de agua a casa ante la falta de suministro.

Los birmanos se han sumado a las críticas y reprochan su pasividad a un ejército, integrado por 400,000 militares, que gobierna con mano de hierro.

En el área pobre de Bagon Norte, Khin Hla, una mujer de 75 años, declaró: “Mi casa quedó destruida, no tengo dónde ir. No tenemos dinero para arreglar la casa y no tenemos dinero para comprar comida. Estoy enfadada con el Gobierno porque no nos está proporcionando ninguna ayuda”.

En la antes frondosa capital birmana, los árboles fueron arrancados de cuajo y acabaron destrozando casas y coches.

“Dependemos de los monjes para limpiar esta calle”, dijo una mujer de mediana edad de un barrio del oeste de Rangún que no quiso dar su nombre por miedo a represalias.

La última vez que los populares monjes aparecieron con tal fuerza en las calles de Rangún fue en septiembre, cuando lideraron las manifestaciones contra la junta militar reprimidas a sangre y fuego.

La comunidad internacional reclamó este miércoles a la hermética junta militar birmana que permita la entrada sin restricciones de ayuda a los supervivientes del ciclón Nargis en Myanmar, mientras sigue aumentando el saldo de muertos, que podría llegar a 100,000, según algunas fuentes.

Oficialmente, los muertos ascienden ya a 22,980 (el anterior saldo era de 22,464), los desaparecidos son 42,119 y los heridos 1,383. Myanmar es mejor conocido con su nombre anterior de Birmania.

Sin embargo, “podría haber más de 100,000 muertos en el área del delta” de Irrawaddy, dijo la diplomática estadounidense Shari Villarosa, citando una organización cuyo nombre no suministró.

Un periodista de la AFP consiguió llegar a Labutta, una localidad en esa zona citada por Villarosa que tenía 90,000 habitantes y que fue arrasada por el ciclón antes de quedar sumergida por seis metros de agua.

Allí vio a los supervivientes que tienen que compartir con los que van llegando las escasas cantidades de arroz que tienen. Buscan desesperadamente cocos, cuya corteza impide que las bacterias ataquen el interior de la fruta.

“No podemos dormir”, explicó uno de ellos, “oímos a gente que grita por la noche, deben ser los fantasmas de los vecinos”.

Millones de personas se quedaron sin hogar, según la poca presencia internacional sobre el terreno, y la capital parece aún un campo de batalla, con farolas, rótulos publicitarios y árboles cruzados sobre las calzadas.

Myanmar rechazó en 2004 la ayuda internacional tras el paso del tsunami. En esta ocasión los primeros envíos entran con cuentagotas y los empleados de las organizaciones internacionales y las no gubernamentales siguen esperando a que les den visados cinco días después del paso de la tormenta.

Aunque ya llegó un avión de la ONU y se espera que lo haga otro a finales de semana, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de Naciones Unidas reveló que hay 22 toneladas de suministros bloqueadas en la frontera con Tailandia a la espera de autorización para continuar el viaje.

La Casa Blanca dijo que Myanmar todavía no ha respondido a su oferta de ayuda, mientras el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, pidió a las autoridades birmanas que faciliten la entrada de la asistencia.

“Ante la magnitud del desastre, el secretario general exhortó al Gobierno de Myanmar a responder a la ola de apoyo y solidaridad internacional al facilitar la llegada de trabajadores humanitarios y el ingreso de alimentos y materiales de todas las maneras posibles”, declaró en un comunicado.

El coordinador de las operaciones de socorro de la ONU, John Holmes, dijo que el país asiático hace frente a una “grave catástrofe”, considerando “muy probable” que las cifras de víctimas se estén quedando cortas.

El partido de la opositora birmana Aung San Suu Kyi, la Liga Nacional por la Democracia, se sumó a los demandas asegurando que “las víctimas del ciclón necesitan asistencia de agencias internacionales, incluida la ONU, de forma urgente”.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda