“Hubo consenso, pero no se dio la firma de una declaración”. Así resumió Álvaro Fiallos, presidente del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) y presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), los resultados de la Cumbre Presidencial de Seguridad y Soberanía Alimentaria, realizada ayer en Managua.
Hubo ofrecimientos, disensos, discursos políticos y al final los países no lograron llegar a acuerdos concretos, y la declaración enviada horas después a los periodistas se caracteriza más por la retórica, como la condena a los subsidios que dan a los agricultores los países ricos.
Venezuela presentó una propuesta que contempla 100 millones de dólares para la creación de un banco de insumos, para distribuir semillas, fertilizantes y pesticidas, tal como indicó el Ministro para la Agricultura y Tierras venezolano, Elías Jaua.
“Es una propuesta de carácter general”, agregó Jaua, quien aclaró que después de la cumbre deberá ser discutida por comisiones técnicas de los diferentes países.
La promesa incluye también la posibilidad de abastecer de combustible a los países, para las maquinarias agrícolas, en un intento por promover un incremento de la producción de alimentos en los países de la región de hasta un 20 por ciento, indicó el ministro Jaua.
Sin embargo, el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, fustigó a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), asegurando que esta iniciativa presenta puntos contrarios a los principios que impulsa su gobierno, de promover el libre comercio.
“Alba tiene una concepción filosófica muy bella, muy cristiana, de fortalecer la cooperación entre los pueblos, sobre todo del socio rico que es el que más coopera, que es Venezuela, pero eso es contradictorio con nuestro afán y condición de que tenemos que seguir tocando puertas para abrir el comercio con otros países importantes”, señaló el mandatario costarricense.
Arias también expresó sus reservas sobre la propuesta presentada por Venezuela, a través de su Ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, de asignar 100 millones de dólares de cooperación.
“Si es una ayuda desinteresada y sin condiciones, es muy difícil que haya alguien que la rechace”, afirmó el Presidente costarricense.
NINGÚN PETRÓLEO BARATO HA DADO VENEZUELA
La delegación de El Salvador, que también se negó a firmar la declaración final, informó que hay varios puntos que se discutieron y se tienen que revisar.
“Aquí se ha escuchado una propuesta interesante de incluir algo que veníamos solicitando de los gobiernos, que tiene Petrocaribe y también el Pacto de San José, y es incluir precios preferenciales dentro de esta propuesta, pero obviamente no se ha conseguido petróleo más barato de Venezuela”, manifestó la Ministra de Economía de El Salvador, Yolanda Mayora de Gavidia.
Expresó que la crisis provocada por el incremento en los precios del petróleo ha llevado a Centroamérica a un punto crítico, por lo que demandó que en este tipo de discusiones se incluya la posibilidad de que los países puedan obtener a precios preferenciales los derivados de petróleo.
FIALLOS RETROCEDE EN CASO DE FRIJOLES
La semana pasada, la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó un decreto en que destina una partida de seis millones de dólares al Gobierno de ese país, para la compra de un contingente de frijoles a Nicaragua y abastecer del grano al mercado de ese país, recordó ayer el Ministro de Agricultura salvadoreño, Mario Salaverría.
Este decreto fue aprobado a partir del ofrecimiento que hizo el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, al presidente Antonio Saca, de vender el grano rojo de Gobierno a Gobierno.
Según el ministro Salaverría, esta es la primera vez que se realizará la operación comercial de Gobierno a Gobierno, ya que tradicionalmente el negocio es entre particulares.
No obstante, el presidente del IDR, Álvaro Fiallos, aseguró que este ofrecimiento fue en un momento coyuntural de escasez del alimentos, pero que ahora ya no tiene validez. “Es como un periódico de ayer”, dijo el funcionario nicaragüense.