Costa Rica, El Salvador y México pusieron objeciones al contenido de la declaración final de la cumbre presidencial de seguridad alimentaria que concluyó este miércoles en Managua con una serie de propósitos para enfrentar la crisis alimentaria.
El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, pidió excluir a su país de la firma del documento alegando algunas "discrepancias conceptuales" que no mencionó.
Arias, en declaraciones a la prensa luego de a la reunión, dijo que los países miembros de la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) que impulsa el presidente venezolano Hugo Chávez, "no creen en el libre comercio".
No obstante, Arias saludó una propuesta venezolana de siete puntos entre los que destacan un ofrecimiento de 100 millones de dólares para apoyar las iniciativas que surjan en la región para aumentar la producción de alimentos, así como la creación de un fondo de "petro-alimentos" por gobiernos productores de petróleo.
Mientras, el presidente nicaragüense Daniel Ortega minimizó la negativa de Costa Rica a firmar el documento y señaló que ello no significará que ese país se excluirá de los esfuerzos regionales en procura de mayor producción.
Al respecto, Ortega dijo que El Salvador también tenía objeciones al documento -las cuales no mencionó- mientras que la canciller mexicana, Patricia Espinoza, manifestó su desacuerdo de que la iniciativa venezolana fuera anexada a la declaración porque se trataba sólo de una propuesta.
El encuentro finalizó tras cinco horas de debate de las 17 delegaciones asistentes.