Un lote de cinco mil libras de armas, del total de cien mil que la Policía Nacional destruirá en un período de dos meses, comenzaron a ser derretidas en los hornos del Ingenio San Antonio, ayer.
El comisionado mayor Gregorio Aburto, en representación del Ministerio de Gobernación, declaró que el plan de destrucción gradual contempla fundir ocho mil fusiles AK 47 y armas hechizas (artesanales), que se calcula tienen un peso de cien mil libras.
Una comisión integrada por funcionarios de la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio de Gobernación observó ayer que las armas quedaron derretidas. Del total de dos mil libras que se fundieron en la denominada prueba, que ocurrió la semana pasada, dio un rendimiento de mil 285 libras de hierro fundido (lingotes).
Aburto dijo que el método que utiliza Nicaragua es el mejor, con relación al que se utiliza en el resto de Centroamérica. En Belice las armas se cortan en piezas y se lanzan al lecho marino para que sean hábitat de la fauna marina y en Costa Rica y Colombia se destruyen con aplanadoras.
“En el caso del Nicaragua, el método es ejemplar”, dijo Aburto, quien sostuvo que la medida es aprobada por organismos internacionales y es un paso firme para la tranquilidad ciudadana.
En este plan no se incluyen las armas llegadas a procesos legales, porque éstas tendrán que esperar la decisión judicial y se incorporarán en los nuevos planes de destrucción.
OBREROS DEL ISA
Una veintena de obreros del Ingenio San Antonio (ISA) fue testigo del derretimiento de mil 594 piezas, mil AK 47, 344 pistolas artesanales, 150 fusiles y cien morteros artesanales.
El licenciado Norman Meza dijo que el ISA puso a disposición los hornos industriales y entregará lingotes de hierro, aclarando que en cada proceso disminuirá el peso, por el porcentaje de impurezas.