Esta semana, para la familia del presidente George W. Bush, poco importarán los resultados de las primarias del Partido Demócrata entre Hillary Clinton y Barack Obama.
Toda su atención estará centrada en los preparativos de la boda de Jenna, la primera hija de Bush que se casa el próximo 10 de mayo en su rancho de Crawford, en Texas.
“La contribución que mi esposa y yo hacemos a la boda es la incorporación de una cruz gigantesca, elaborada con caliza de Texas, que servirá como altar, pero también como monumento en nuestro rancho para los años venideros”, explicó el presidente en una entrevista con una cadena estadounidense.
A pesar de que se conocen pocos detalles de la boda, la primera dama Laura Bush confirmó que su esposo mandó construir el altar de piedra caliza y que él supervisará la construcción.
“Ninguno de nosotros estamos nerviosos. Yo estoy muy emocionada. Es un pasaje muy interesante de la vida cuando llegas a esa etapa en que tu primera hija se casa”, dijo la Primera Dama.
Jenna, quien se casa con Henry Hager, prefirió hacer la fiesta de boda en el rancho y no en la Casa Blanca.
VESTIDO DE LA RENTA
“Ella quería casarse en casa. Allá se siente mucho más cómoda. En esta época las flores silvestres están floreciendo y creo que será una boda muy bella”, agregó Laura Bush.
Por ahora el vestido de la novia es todo un misterio a petición del novio, pero según la revista Vogue, será del diseñador Oscar de la Renta.
La única dama de honor, la hermana melliza Barbara, vestirá junto a 14 amigas que irán de “pajes” los diseños de Lela Rose.
La boda será en la noche, y el banquete será “orgánico y sencillo”, según dijo Jenna a la revista.
El Presidente ha estado al tanto de todos los preparativos e incluso admitió que ya estuvo “mirando las previsiones muy cuidadosamente antes de organizarlo todo”, porque sería una lástima que lloviera ese día.