Mandatario dice que libre mercado empobrece “al pueblo y productores”. Cumbre “queda pelona”, por la ausencia de Chávez y otros presidentes
El Presidente nicaragüense, Daniel Ortega, fustigó anoche al libre mercado, “el principal enemigo del pueblo”, al decir que los alimentos no pueden permanecer bajo la regla de la oferta y la demanda, debido a que “empobrece” a los consumidores y a los productores, para hacer “ricos” a los intermediarios.
En la víspera de un encuentro entre presidentes y delegaciones de otros países que participarán en una “cumbre alimentaria”, a la que varios mandatarios ya dijeron que no asistirán, Ortega elevó el tono en contra del libre mercado.
“El libre mercado es el principal enemigo del pueblo”, aseguró Ortega anoche, junto al mandatario de Bolivia, Evo Morales, pero con la ausencia del de Venezuela, Hugo Chávez, quien suspendió su visita a Nicaragua debido “a una gripe”.
La semana pasada los alcaldes liberales de las zonas productoras de granos básicos demandaron al Gobierno mantener el libre mercado, porque la regulación de los precios es considerada como “una dictadura”.
Pero Ortega se pronunció a favor de lo que llama “precios justos”, una doctrina que promete a un Gobierno que ofrecerá los productos a “buen precio”.
“No podemos aceptar que la comercialización de frijoles sea por el libre comercio”, manifestó Ortega.
El parlamento de El Salvador aprobó la semana pasada la compra de frijoles por la suma de seis millones de dólares a Nicaragua.
La transacción será realizada de “Gobierno a Gobierno”, siendo la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas) la intermediaria local.
“El capitalismo es el peor enemigo de la humanidad, de la vida”, dijo Morales echándole segunda a Ortega.
Ortega, Morales, el Presidente de Ecuador, Rafael Correa, el de Costa Rica, Oscar Arias, y delegaciones de menor rango de Guatemala, El Salvador, Panamá, Venezuela y Cuba, entre otros, participarán hoy en la “cumbre alimentaria”, en busca de una salida al incremento de los granos que afecta a todo el mundo.
Morales prometió un encuentro con “profunda reflexión y debate”.
INTERMEDIARIOS NO PUEDEN SER RICOS
Sin embargo, Ortega sostuvo que el libre mercado provoca que los especuladores e “intermediarios se enriquezcan” al comprar a bajos precios a los productores y vender a los consumidores a altos costos.
Agregó que los “precios justos” convienen a productores y consumidores, aunque no explicó cómo se establecerá el “comercio justo”.
“Han sometido las políticas alimentarias a las políticas del libre mercado y del enriquecimiento” de los intermediarios, añadió Ortega.
El mandatario nicaragüense, que participó en un mitin en la Plaza de la Fe, advirtió que los alimentos básicos no pueden quedar en manos del libre mercado, pero los televisores y los vehículos —ejemplificó— sí pueden regirse por el sistema “impuesto por el imperio y la oligarquía”.
Ortega alertó que el Gobierno que preside no está a favor de que los sistemas de salud, educación y demás servicios básicos continúen con el sistema de libre mercado.
“Está mal convertir el servicio de la salud en un negocio para hacerse rico”, dijo Ortega.
Durante los años ochenta el primer Gobierno de Ortega “estatizó” todos los servicios, lo que resultó en la destrucción del sistema productivo y del sistema de Salud.
RUDOS CONTRA EL “IMPERIO”
Ortega y luego Morales también acusaron al “imperio”, como se refieren al Gobierno de Estados Unidos, de pretender desestabilizar a Nicaragua, Bolivia y Venezuela.
“Apuestan a dividir a las naciones, a confrontar al pueblo”, señaló Ortega al referirse a la reciente votación en Santa Cruz, Bolivia, adonde el 85 por ciento de los votantes aprobaron crear un Estado autonómico.
De acuerdo con Morales, los embajadores de Estados Unidos en los países latinoamericanos siempre han conspirado en contra de los “indios”.
“El embajador de Estados Unidos siempre ha dicho que hay que tumbar al indio (...) pero yo digo que no podrán tumbar al pueblo”, precisó Morales.
En la popular Carretera Norte, que conecta al aeropuerto de Managua con la Plaza de la Fe, cientos de personas se quedaron con sus banderas y música revolucionaria, listos para vitorear a Ortega, Morales y Chávez.
Sólo Morales pasó apuradamente por la zona, porque Chávez se enfermó de gripe y suspendió su arribo a Nicaragua, y Ortega no acudió al aeropuerto a dar recibimiento de Jefe de Estado, al Presidente de Bolivia.
NI UNA PALABRA SOBRE EL PARO
El Gobierno trasladó anoche en buses, desde distintas partes del país, a las personas que asistieron a su mitin.
No obstante, el transporte interurbano en Nicaragua está paralizado, lo cual tiene aislada a Managua, capital del país.
Sin embargo, en su discurso Ortega habló de la historia de la Plaza de la Revolución, de la antigua Catedral y se lanzó sus acostumbradas consignas, pero no se refirió al paro nacional de transporte.
En Carazo, los trabajadores del Estado recibieron la tarde de ayer libre, para que se trasladaran a Managua a recibir a la comitiva presidencial que arribó al país, para ser parte de la cumbre centroamericana prevista para hoy miércoles.
Junto a ellos se sumaron las fórmulas a alcaldes y concejales que lleva el Frente Sandinista de Liberación Nacional, partido de Gobierno, en la campaña electoral municipal de Carazo.
Desde las 2:00 de la tarde se fueron congregando empleados, delegados de Gobierno, estudiantes y simpatizantes del partido en la casa departamental de Jinotepe.
Entre éstos, también había vehículos disponibles para trasladar a la delegación de Carazo, identificados con sus emblemas, del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), Ministerio de Salud (Minsa), Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), y de algunas alcaldías, entre otros.
Buses de diferentes partes del país hicieron su entrada a la capital cerca de las 5:00 de la tarde.
Mientras se sumaban los trabajadores en medio de la acostumbrada música de protesta, hubo personas que bajo anonimato dijeron que estaban siendo obligadas a asistir, porque de lo contrario ponen en peligro sus puestos de trabajo.
“Ya vio, aquí vamos obligados, si no hasta nos pueden correr”, dijo un empleado de Enacal.