“La patria no es de nadie y si es de alguien, será, y esto sólo en espíritu, de quien la sirva con mayor desprendimiento e inteligencia”.
José Martí
Según las autoridades del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), sus reservas ascienden a más de siete mil millones de córdobas, representando más de trescientos setenta millones de dólares, como no hay estados financieros para saber dónde están depositados, podemos suponer que están a plazo fijo en los bancos del sistema, a una tasa promedio de 4.5 por ciento.
Todo urbanizador sabe que lo que encarece un desarrollo habitacional es la infraestructura: calles, aceras, drenajes, agua potable, electricidad, teléfonos, etc., que tienen que donarse a las entidades del Estado que administran estos servicios.
¿Dónde se halla una infraestructura sin uso y con escaso mantenimiento? La respuesta es obvia: en el viejo centro de Managua.
El presidente ejecutivo del INSS creó una División General de Estudios Económicos que ya debería tener un plan que contemple que el Estado de la República de Nicaragua entregue al INSS el antiguo centro de Managua, previa valoración y acreditarlo a la deuda implícita no registrada y así ayudar a sanear las finanzas del INSS y del Estado.
El INSS puede desarrollar el centro de Managua con casas de habitación de beneficio social con los fondos que tiene en reserva y que a razón de diez mil dólares cada una podría construir cuarenta mil viviendas y beneficiar a igual numero de familias con financiamiento a veinte años de plazo y a una tasa de interese del 10 por ciento.
Una decisión de este tipo logra un impacto multiplicador sobre la economía del país, se evita la migración de obreros de la construcción hacia Costa Rica, se logra mejorar los rendimientos de las inversiones y se satisface la necesidad de viviendas en el país.
Lo anterior puede multiplicarse exponencialmente si las instituciones que manejan grandes cantidades de efectivo como: Iniser, Empresa Nacional de Puertos, empresas generadoras de electricidad, etc., se unieran y con sus excedentes de efectivo fundaran un Banco Hipotecario para ofrecer este tipo de soluciones y proyectarse hacia todo el país en unión con las municipalidades, según las características de la situación habitacional nicaragüense.
Su formación debe incluir el estudio de los aspectos del entorno, financiero, organizacional, tecnológicos y operativos relevantes para el análisis de la formación de una sociedad de este tipo que responda a las oportunidades que ofrece la infraestructura vieja, pero útil, del centro de Managua, y tomando como referencia lo establecido en el marco legal y normativo de las instituciones que se involucren en la operación.
Para la realización de estas actividades, su propia Ley Orgánica lo autoriza en su artículo 32 y acápites siguientes a los que el Instituto debe ceñirse.
La propuesta anterior dista mucho de lo que el presidente ejecutivo del INSS realizó, violando e interpretando la Ley Orgánica y el Reglamento de Inversiones de la institución al comparecer ante los oficios notariales del doctor Rodolfo Encarnación Lacayo Silva y otorgarle a una empresa denominada Desarrollos Xolotlán S.A. (Dexosa) un préstamo revolvente por la suma de tres millones seiscientos cincuenta mil dólares para levantar una urbanización en la finca Las Delicias.
Existe un agravante mayor al ser el presidente ejecutivo un miembro activo del Ejército de Nicaragua y aceptó como fianza de la operación, la hipoteca de la mencionada finca que es propiedad del Instituto de Previsión Social Militar, por lo que el conflicto de intereses es mayúsculo debido a la obediencia que el presidente ejecutivo le debe a sus superiores militares.
En el sitio web del INSS se hace alarde de la reconstrucción y reparación de cincuenta Centros de Desarrollo Infantil, ¿a cuenta de qué, el INSS gasta dinero de los asegurados en propiedades del Ministerio de la Familia? Su Ley Orgánica no lo autoriza. ¿Estas obras fueron licitadas?
Las inversiones del INSS deben ser elaboradas y planificadas por profesionales altamente calificados en este tipo de operaciones y que tengan independencia mental y profesional para no ejecutar órdenes que violan las leyes y reglamentos; cualidades que los hijos de y recomendados por, obviamente, no tienen.