Barack Obama arrasó el martes en las primarias de Carolina del Norte pero Hillary Rodham Clinton lo superaba en Indiana, en los últimos Estados que ofrecen una gran cantidad de delegados en la contienda por la nominación presidencial demócrata.
El triunfo de Obama se asemejó a sus victorias anteriores en Estados del sur con grandes poblaciones de raza negra, entre ellos Georgia, Alabama, Luisiana y Carolina del Sur.
The Associated Press hizo su anuncio en Carolina del Norte con base en encuestas a boca de urna.
Lo anterior convirtió a Indiana en una victoria obligada para la ex primera dama, quien esperaba enfrentar la persistente ventaja de Obama entre los delegados apuntándose un buen desempeño en las últimas primarias.
Clinton salvó su candidatura con la victoria de Pensilvania, y realizó una campaña agresiva en Indiana con la esperanza de negarle una victoria a Obama. Los resultados de 21 por ciento de los distritos de Indiana indicaban que Clinton llevaba 57 por ciento de los votos contra 43 por ciento de Obama.
La economía fue por mucho el asunto más importante en ambos Estados, de acuerdo con entrevistas realizadas a los electores tras emitir su voto. Las encuestas a boca de urna de Indiana ilustraron una división racial que se ha vuelto familiar.