Unas 22,464 personas murieron y otras 41,000 están desaparecidas tras el paso del ciclón Nargis por Myanmar, país mejor conocido como Birmania, hace cuatro días, según el nuevo balance difundido el martes por el régimen militar birmano, al que Estados Unidos prometió una ayuda de tres millones de dólares.
El nuevo balance difundido por la televisión estatal cifró en unos 22,000 los muertos y en 41,000 los desaparecidos en las regiones de Irrawaddy (suroeste) y Yangón, las más afectadas por el ciclón.
El anuncio supuso un espectacular aumento respecto al anterior balance oficial, que habló de 15,000 muertos, diez mil de ellos sólo en la ciudad de Bogalay (suroeste), donde el 95 por ciento de las casas fueron destruidas.
Sin embargo, Save the Children, una de las pocas organizaciones no gubernamentales sobre el terreno, señaló que los muertos podrían llegar a 50,000. “No me extrañaría”, dijo un funcionario de la ONG, reportaron agencias de prensa.
Algunos testigos, que lograron sobrevolar las zonas devastadas, describieron escenas de horror, con campos enteros inundados y cientos de cadáveres flotando.
El encargado de la misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Yangón, Mac Pieczowski, explicó que “todas las líneas telefónicas están cortadas y es extremadamente difícil obtener información de las áreas afectadas”.
“Pero, por las informaciones que nos llegan, aldeas enteras han desaparecido y la cifra final de víctimas mortales será inmensa”, añadió.
La ayuda internacional y la que facilitan las autoridades birmanas desde la nueva capital del país, Naypyidaw, inaugurada en 2005 en la región central, comienza a llegar a Yangón.
Ante la situación, Estados Unidos anunció el martes una ayuda de tres millones de dólares a Birmania. La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, indicó que esa ayuda se suma a los 250,000 dólares inmediatamente desbloqueados por la embajada estadounidense en Yangón.
El presidente George W. Bush anunció la aprobación de una ley para otorgar la más alta condecoración del Congreso estadounidense a Aung San Suu Kyi, la líder opositora birmana y Premio Nobel de la Paz. Las autoridades birmanas decidieron mantener el referendo del sábado sobre la nueva Constitución. Esa consulta sólo fue aplazada en las 47 localidades afectadas por el ciclón.