Un 84.27 por ciento de votantes apoyó el “Sí” en un referendo autonómico celebrado el domingo en el departamento boliviano de Santa Cruz, contra 15.73 por ciento que lo rechazó, según datos oficiales difundidos este lunes por la Corte local electoral, tras computar el 34 por ciento de los sufragios.
El absentismo de votantes en el referendo se acercaba al 36 por ciento, según la información. Unos 935 mil ciudadanos estaban autorizados a votar en la provincia.
“El absentismo fue del 35.82 por ciento hasta la media mañana de este lunes, cuando se computaron y procesaron el 33.91 por ciento de los votos”, dijo a la AFP el vocal de la Corte Electoral de Santa Cruz, José Ernesto Zambrana, quien acotó que “el 84.27 por ciento de las personas” apoyó el estatuto autonómico y el “15.73 por ciento” lo rechazó.
La abstención ciudadana fue destacada por el presidente Evo Morales para intentar devaluar el triunfo del estatuto autonómico, que según sus promotores regulará el funcionamiento del primer gobierno desconcentrado de Bolivia.
Según el mandatario, fiel aliado del presidente venezolano Hugo Chávez, el absentismo refleja el “fracaso rotundo” de la consulta de este departamento que concentra 2.5 millones de habitantes, entre los más poblados de Bolivia.
Los dirigentes cruceños, en cambio, mostraron su satisfacción por el resultado, pues consideran que con una cifra de aprobación cercana al 85 por ciento se demuestra hasta qué punto el departamento anhela una autonomía.
Zambrana señaló que los resultados finales estarán listos en “los próximos días” y se excusó de hacer una evaluación política sobre las opiniones del jefe de Estado.
La consulta fue convocada por el prefecto (gobernador) de Santa Cruz, Rubén Costas, para validar un estatuto que reglamenta el primer gobierno autónomo de Bolivia, y se realizó el domingo en medio de escaramuzas entre adversarios, focalizadas en bolsones electorales leales al gobierno de Morales.
La posición gubernamental desencadenó ácidas críticas del prefecto opositor de la región ganadera de Beni, Ernesto Suárez, quien consideró que Morales “está reaccionando con una absoluta ceguera política al no entender el mensaje de Santa Cruz”.
“El Gobierno tiene la obligación legal y la obligación moral de respetar el voto, de hacer lo que le dice el pueblo”, sentenció el líder del Comité Cívico Pro Santa Cruz, el agroindustrial Branko Marinkovic, una de las cabezas del autonomismo.
En esa línea, el gobierno de Morales ratificó este lunes su llamado al diálogo a los prefectos opositores para desactivar la crisis política y dijo que espera respuesta para fijar una fecha.
“Estamos dispuestos a dialogar de manera directa o con mediadores. La aplicabilidad del estatuto de Santa Cruz es nula, de manera que es imperativo el diálogo”, afirmó en conferencia de prensa el vocero presidencial, Iván Canelas.
Analistas también coincidieron en la necesidad de diálogo.
Para la analista independiente Ximena Costas, “el Gobierno ha sufrido una derrota muy dura, porque, más allá de los resultados, no pudo evitar el referendo como era su intención”.
Costas recomendó a Morales “un poco más de cautela y prudencia en un momento muy difícil de su Gobierno”, para convocar a las partes a negociar bajo “una lógica democrática de consensos”.
Para el también independiente Jorge Lazarte, “la gran lección de este referendo es que las dos partes se necesitan y están obligadas a ponerse de acuerdo: a no imponer, sino a concertar”.
Precisó que Santa Cruz no puede poner en marcha los estatutos “porque les falta base legal, que sólo puede lograrlo poniéndose de acuerdo con la otra parte”, del mismo modo que el Gobierno no puede poner en marcha su proyecto de Constitución sin los departamentos opositores.