Los transportistas interurbanos a nivel nacional iniciaron, desde las cinco de la mañana, un paro general y hasta instalaron tranques en todas las ciudades obstaculizando que miles de nicaragüenses llegaran a sus centros de trabajo y estudio.
El paro de las unidades de buses, tanto de carga como los del transporte interurbano se concretizó en las principales entradas y salidas de los departamentos, como en Carazo y en Chontales donde los transportistas retuvieron a los vehículos particulares y camionetas con carga, por intervalos de media o una hora para hacer sentir su protesta.
Hay retenes en el Empalme de Lóvago, en la entrada al municipio a Santo Tomás y en el Empalme de Boaco, así como en la carretera hacia el Rama, donde los transportistas no están dejando pasar a los camiones o vehículos que llevan carga hacia Managua.
Durante la mañana, algunas unidades ilegales y pocas cooperativas, que no están unidas a los protestantes, intentaron trasladar a la población afectada. Sin embargo, los pasajeros fueron bajados y las unidades retenidas. Los vehículos personales o privados también estaban siendo retenidos, en lapsos de media hora a cuarenta minutos, en las salidas de todas las ciudades.
El “acuerdo” de los transportistas interurbanos es mantener el paro total hasta que el Gobierno se siente a negociar con ellos, y se establezca alguna medida para reducir y congelar el precio del combustible a nivel nacional.
En Managua, las rutas urbanas y los taxis estaban prestando el servicio, aunque con menor frecuencia de la establecida oficialmente, por lo cual algunas camionetas de acarreo ya andan operando en la capital. La participación del transporte urbano está unido a la protesta por un asunto de "solidaridad", según dijeron los dirigentes del transporte.