Walter Gómez Pereira, de 34 años, fue asesinado por Marcos Orlando Torres, este primero de mayo en el hospedaje que alquilaba el primero, en el reparto Adelita número 2, de la ciudad de Granada, específicamente de las Tres Cruces 2 cuadras al oeste, luego que al calor de los tragos ambos discutieran.
Gómez Pereira no se metía con nadie y con anterioridad se había quedado sin trabajo, luego que su familia le quitara un carretón con el cual se defendía vendiendo en la calle, comentó la dueña del hospedaje Josefa Sevilla, quien agregó que los dos sujetos eran grandes amigos.
ORDEN DE LOS SUCESOS
Según María Cristina Sevilla, hija de la dueña del hospedaje, los hechos se dieron cuando Walter Gómez le mentó la madre a don Orlando, quien se enojó producto de la ofensa, tirándole una piedra que impactó en la puerta del cuarto del ahora occiso.
Gómez reaccionó enojado y tomó un punzón de su cuarto para luego salir a agredir a Torres, quien corrió para refugiarse en su habitación, hasta donde llegó el agresor para golpear a su contrincante en el rostro.
Torres al verse agredido se armó de un cuchillo con el que le ocasionó la muerte instantáneamente a Gómez tras herirlo en la parte izquierda de la oreja, explicó Sevilla, “nosotros no pudimos intervenir por el miedo de salir perjudicados”.
Luego de esto, se procedió a llamar a la Policía para que se hiciera cargo de las investigaciones, expresó Josefa Sevilla, dueña del hospedaje.
La Policía llegó al sitio para hacer las investigaciones y todavía se encontraba el asesino, que de inmediato fue trasladado a la estación policial de Granada donde enfrenta cargos por homicidio.
El médico forense Pedro Sánchez determinó que la causa de la muerte de Gómez fue hemorragia severa producto de una herida con arma blanca, con orificio en la parte izquierda interior de la oreja, al tiempo que presentaba tres heridas en el brazo y el dedo.
ENTIERRO DE INMEDIATO
El cadáver, según la dueña del hospedaje, fue trasladado el 2 de mayo hacia la casa de su padre, el señor William Gómez Padilla, quien habita de la gasolinera Petronic de la ciudad de Granada 2 cuadra al lago, 25 varas al sur, para ser enterrado ese mismo día, ya que se había desangrado demasiado, y ya no estaba en condiciones de aguantar más tiempo para ser velado.
William Gómez Padilla, padre de la víctima, pide a las autoridades que investiguen bien cómo se dieron los hechos y que se aplique justicia contra el asesino de su hijo “porque él no merecía morir de esa manera”, indicó.